
Jordi Gómez Llunas nació el 19 de Junio en Barcelona, España.
Jordi ama cantar por encima de todo. Hijo del famoso cantante Dyango y hermano del también cantante Marcos Llunas, empezó a cantar a los 17 años, porque su padre no le dejo hacerlo antes para que tuviera una infancia "normal".
Su primer disco lo sacó en el año 1997 “Desesperadamente Enamorado” ganó discos de oro y de platino en toda Latinoamérica y Estados Unidos, además fue tema de telenovela. En el año 1999 sacó su segundo disco y el tercero vino en el 2002, pero por los problemas que Jordi tuvo en esos momentos con su manager, evitaron que el disco pudiese tener toda la promoción que merecía. Todo eso obligó a Jordi a estar unos años apartados del mundo de la música, con juicios, abogados y más juicios, hasta que por fin quedó libre a principios del 2007.
Pero para conocer algo más de este artista, sus inicios entonces debemos contarte que los primeros consejos profesionales de Jordi llegaron cortesía de su padre, algo que jamás olvida. Mientras que, de su madre Lydia siempre recibió el apoyo emocional que necesitaba. Cantaba desde chico. Su primo Edu y èl montaron un estudio de grabación pequeñito donde creaban y grababan todas sus canciones, salían buenas cosas... Era para ir aprendiendo”, recuerda Jordi. “Cuando mi padre me escuchaba, me decía ‘esto es mejor así’ o ‘hazlo de otra manera’... El fue mi maestro... el mejor!”. Hasta que llegó el momento, -cuando Jordi terminó sus estudios de secundaria-, en el que Dyango le propuso grabar una “demo”, para ver si ya estaba preparado. “Tenía 17, años cuando le dijo, ‘vamos a hacerte una prueba, he traído esta canción escrita por mi amigo argentino Paz Martínez: ("Desesperadamente Enamorado)-’. "Le gustó, y quiso producirme el disco”, recuerda orgulloso. El resultado de la colaboración, “Desesperadamente Enamorado”, llegó a la posición número 2 en las listas musicales de la Biblia de la música: Billboard, pasando a todos los cantantes del momento y justo detrás del grandísimo Juan Gabriel, y avisó sobre la llegada de una nueva estrella. En poco tiempo, se desataba la “Jordimanía”. Se presentó en los principales programas de la televisión hispana de Estados Unidos y Latinoamérica, y desató suspiros a granel al participar en festivales como el de Acapulco, en México, y el de Viña del Mar, en Chile. Así como también participó en el Festival de la OTI (97) como jurado y artista invitado. En una plaza tan crucial como la de Puerto Rico, Jordi fue toda una revelación. “La gente se acuerda de mí por todo aquello, adoro esa isla y su gente”, reflexiona Jordi. “Mi música fue muy exitosa por América".