Kalimba
El 26 de julio del año 1982 nace en la ciudad de México DF un niño que recibe el nombre de Kalimba. Al cabo de poco tiempo, ese pequeño ya empieza a coquetear con el mundo artístico y no deja en su empeño hasta llegar a convertirse en el popular cantante que es actualmente en su país.
Los inicios artísticos de Kalimba se remontan a su niñez, ya que primero su familia influye en él para que escuche música y más adelante le apoya cuando lleva a cabo diversos trabajos como actor. De esta manera, su rostro infantil se hace habitual en obras de teatro, anuncios y programas infantiles mexicanos, como el conocido Chiquilladas.
En 1993, al cumplir tan sólo 11 años, decide que su vocación artística es la música y encamina sus pasos hacia el mundo de la canción. Con este objetivo consigue entrar a formar parte de uno de los grupos infantiles más conocidos del mercado latino, la Onda Vaselina. Durante tres años vive intensamente lo que es la fama y encadena conciertos, actuaciones y discos. Al llegar 1996 es un personaje popular entre los niños de su país y parece que su trayectoria musical va por buen camino. Hasta que él mismo decide parar, interrumpir su carrera y dedicarse a su otra gran pasión, el fútbol.
Entre 1996 y el año 2000 Kalimba es un joven futbolista que disfruta practicando este deporte y deja de lado sus actividades musicales profesionales. Pero sus ganas de cantar le pueden más y vuelve a pisar los escenarios mexicanos de la mano de OV7.
Kalimba empieza a cantar en OV7 en el año 2000. Se trata de una formación musical con un repertorio de pop juvenil que realiza vistosas coreografías para acompañar sus temas. Hasta que el grupo se desintegra en el 2003
Al acabar su experiencia en OV7 Kalimba ya no es un niño que quiere cantar. Es un joven con una sólida experiencia a sus espaldas y decidido a aprovecharla al máximo para iniciar una carrera como cantante en solitario. Lo consigue el 30 de marzo del 2004 cuando, con 21 años, lanza su primer disco al mercado. Este trabajo, llamado Aerosoul, seduce desde el principio a su público.
Kalimba graba dos videoclips de los primeros singles que se sacan de su disco. En muchas televisiones internacionales se ven y se escuchan las notas de No me quiero enamorar. Su rotundo éxito le sirve de base para iniciar una amplia promoción en los mercados de Estados Unidos, Argentina, Puerto Rico y diversos países más de Centroamérica.
A sus 26 años al éxito que ha tenido en su carrera se suma ahora su estreno como padre de una niña, a la que llamó Aitama y que en sus propias palabras, lo tiene totalmente embrujado.