Pimpinela
Lucia y Joaquín Galán nacieron en Buenos Aires, de padre y madre españoles. Desde muy pequeños supieron que la música los acompañaría toda la vida. En junio de 1981, con el padrinazgo artístico de Luis Aguilé, comenzó Pimpinela, nombre de una flor del caribe que simboliza la protección y el éxito. El rasgo característico del dúo fue el de mezclar la música con la interpretación, creando así un estilo totalmente innovador, y tratando en sus canciones temas de amor, desamor, encuentros, desencuentros, es decir, historias cotidianas, y a veces verídicas.
Luego de conquistar Argentina y Latinoamérica, viajaron a España donde, en 1984 su éxito "Olvídame y Pega la vuelta" había sido escuchado por cada rincón. En 1985, Pimpinela se convirtió en un trío, tras la participación de Dyango en uno de sus temas: "Por ese hombre".
El gran éxito alcanzado hizo que productores de cine y televisión se fijaran en ellos y así se llevó a cabo una telenovela titulada "El Duende Azul", de la que el dúo fue protagonista durante noventa capítulos, rodados en Buenos Aires y Miami durante 1987 y 1988.
Promediando 1994, Pimpinela sorprende a México y al mundo latino de Estados Unidos, tomando activa participación en una campaña en contra de la ley 187, promulgada por el entonces gobernador de California, la cual perseguía duramente a los emigrantes ilegales de ese Estado Americano.
En apoyo a la causa, lanzan la canción y video clip "Pase lo que pase", en la cual interpretan a una familia que es apresada por la policía, cuando intenta cruzar en forma ilegal de una frontera a otra. El video logró un gran impacto por la credibilidad del relato y la excelente interpretación de ambos. Como generalmente suele suceder en la carrera de un compositor, su música y mensaje, reflejan hechos y sentimientos autobiográficos. El cambio y la evolución de Pimpinela como autores, no escapó a esta regla, percibiéndose en ellos un expreso interés por todo aquello que los rodeaba y los conmovía humana y artísticamente.
Todos estos años de lucha, de intensas alegrías y tristezas, han servido para afianzar cada vez más las unión entre ambos, la cual, ha sido clave para su perdurabilidad artística.
Eternos agradecidos de su público, aprendieron a distinguir "quien es quien" en esta dura y difícil carrera de éxitos, fantasías, ilusiones y fracasos, concientes de que cuando un día, todo esto se acabe, como dice la letra de una de sus canciones:
"Solo los buenos amigos quedan"