Hola… El jueves de esta semana, después de hacer una caminata por los alrededores del Pentagonito de San Borja, al llegar a mi casa me encontré a nuestro buen amigo el “Loco de la Colina” sentado en la banca que está junto al pino, en medio del jardín. Pablo -me dijo- estuve contigo en Navidad y hoy quería relatarte una historia para poder estar también el primero de enero y desear a nuestros queridos lectores un feliz año. Celebrar un nuevo año es siempre agradable y uno puede sentirse como aquella jovencita a la que le regalan una caja de bombones; los primeros se los come con displicencia, pero en el momento que percibe que le quedan pocos, comienza a consumirlos lentamente y a disfrutarlos más.
Por ello, te digo mi amigo Pablo y les digo también a nuestras amigas y amigos lectores, que en este año nuevo que se acerca, no busquemos espacios para lidiar con mediocridades, no busquemos reuniones donde desfilan egos inflados, ni intentemos por todos los medios acercarnos a oportunistas y personas, que por envidia, tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus lugares, talentos y logros. Que en este año que se inicia cargado de posibilidades, podamos llenarnos la mente y sobre todo el corazón, de verdades y principios donde realmente se busque erradicar la miseria del mundo. No busquemos espacios que quieran solucionar los problemas del milenio, en donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y políticas, sabiendo que no se va a lograr nada. Mi amigo, el “Loco de la Colina”, al ver que me sentaba a su lado, puso su mano sobre mi hombro y me dijo: “No busques a aquellas personas que han cumplido muchos años, pero sin embargo son unas inmaduras”. Un gran escritor llamado Mario de Andrade decía: “Las personas no discuten los contenidos, solo sus títulos”.
Sin muchos bombones en la caja, quiero vivir al lado de gente humana, muy humana… que sepa reírse de sus errores, que no se envanezcan con sus triunfos, que no se considere electa antes de tiempo, que no huya de sus responsabilidades, que defienda la dignidad de los marginados y que tan solo desee andar al lado de Dios. Quiero caminar junto a cosas y personas de verdad, y rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas. Disfrutar de un afecto absolutamente sin fraude, nunca será una pérdida de tiempo. Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
En el cercano horizonte que se divisa desde el jardín de mi casa hay unas altas montañas y el sol, cual imagen de hostia consagrada sobre el cáliz, me llevó a decirle a mi amigo el “Loco de la Colina” que en ese instante, por lo que veían mis ojos y escuchaban mis oídos, estaba en la presencia del Señor y que nos estaba bendiciendo de manera muy especial.
FELIZ AÑO y gracias por llegar hasta aquí. ¡Que Dios nos bendiga!
HOLA BLANCA SABES DESDE QUE
HOLA BLANCA SABES DESDE QUE ESCUCHE TU PROGRAMA POR PRIMERA VEZ ME ENCANTO AHORA QUE ESTOY EN MI PAIS GUATEMALA LO SIGO ESCUCHANDO EN LINEA ERES LO MAXIMO
hola feliz año para todos
hola feliz año para todos qisiera mandar saludos para el amor de mi vida jaqy y decirle q la amo por fa envia mis saludos lalo