Las personas que aparecen en sueños
son los personajes con que escribimos nuestra
obra. Con frecuencia, se presentan sencillamente
como ellas mismas, sobre todo si se trata
de gente conocida o con la que tenemos relación
en este momento. Quizá las estemos
introduciendo en el sueño con objeto
de destacar alguna cualidad o características
específica. También podemos
dejar que aparezcan en las escenas del sueño
como proyecciones de nuestra vida interior
o manera de ser. Por último, tal
vez signifiquen alguien más importante
que el soñador.
Para desentrañar los diversos tipos
de informaciones que los personajes aportan
al soñador, a menudo es necesario
decidir en qué o quién nos
hace pensar cada uno de ellos. Así,
descubriremos las relaciones y significados
profundos que implican.
Una persona del pasado podría retrotraernos
al periodo de nuestra vida en que la tratamos
y devolvernos ciertos recuerdos, que pueden
ser dolorosos o no. Un vecino o conocido
cercano suele aparecer en un sueños
para destacar una cualidad específica
de esa persona. El padre, la madre, el hermano....
de otra persona quizá apunten a nuestros
propios familiares o indiquen celos. A veces,
en lugar de descifrar el significado del
sueño, basta con examinar la influencia
que las acciones del personaje tienen sobre
la vida cotidiana del soñador. Para
interpretar por qué el soñador
ha adoptado un papel determinado, sería
precisos saber algo más fácil
soñar con ella. En sueños,
a menudo se señala una diferencia
notable entre dos de los participantes,
para ilustrar dos lados distintos de los
pensamientos y sentimientos del soñador.
Del mismo modo, quizá exista un contraste
definido en cómo el soñador
manipula una situación con dos de
los personajes del sueño; como si
se pusieran en práctica dos opciones.
En cuanto a los personajes compuestos, ocurre
como con los animales: el personaje compuesto
destacará cierta característica
con objeto de atraer la atención
del soñador hacia ella.
Puesto que no se trata de una sola persona,
así se enfatiza la cualidad multifacética
del ser humano. Todos los personajes que
aparecen en sueños son un reflejo
de una faceta o parte de nuestra propia
personalidad y, con frecuencia, pueden comprenderse
mejor si nos ponemos en su lugar.
· Adolescente:
soñar que somos adolescentes se centra
en el lado sin desarrollar de nosotros mismos.
Un joven del sexo opuesto que aparece en
el sueño suele implicar que tratamos
con una parte suprimida de nuestro desarrollo.
Las emociones asociadas con la adolescencia,
simples y poderosas, a menudo sólo
son accesibles a través de los sueños.
Quizá exista un conflicto con respecto
a la libertad.
· Antepasados:
nuestras costumbres, nuestra manera de comportarnos,
nuestra moralidad y nuestros sentimientos
religiosos se han transmitido de generación
en generación. Cuando durante un
sueño pensamos en nuestros antepasados,
nos concentramos en nuestras raíces.
Quizá nos comprendamos a nosotros
mismos a través de nuestra relación
con el pasado.
· Bebé:
soñar con un bebé nuestro
indica que debemos reconocer los sentimientos
vulnerables sobre los que no tenemos control.
Quizá estemos intentando algo nuevo.
Si, en el sueño, el bebé es
de otra persona es susceptible al dolor
o que tal vez sea inocente de algo. Psicológicamente,
estamos en contacto con nuestro lado inocente
y curioso, con la parte que no quiere ni
necesita responsabilidades. Un sueño
en el que aparece un bebé puede indicar
que, desde un punto de vista espiritual,
el soñador precisa una sensación
de pureza.
· Cuidadores: un
sueño en el que aparecen enfermeros,
monjas u otros tipos de cuidadores ilustra
nuestro aspecto más compasivo y generoso.
Con frecuencia se trata del lado que sostiene
una vocación. Si quien sueña
es un hombre, suele darse una relación
asexuada.
· Dictadores: si
el soñador ha tenido un padre excesivamente
dominante, en sueños puede aparecer
un dictados conocido (Hitler, Stalin...)
representando esa relación.
· Forastero: en
sueños, el forastero representa la
parte de nosotros mismos que aún
nos es desconocida. Quizá exista
una sensación de temor o conflicto,
que debemos abordar antes de poder avanzar.
· Gemelos: un sueño
en el que aparecen gemelos o dobles, como
una imagen reflejada en un espejo, puede
sugerir dos lados de nuestra personalidad.
Si son gemelos idénticos, tal vez
reconozcamos que tenemos sentimientos ambiguos
sobre nosotros mismos. Si se trata de mellizos,
sugieren el yo interior y la realidad exterior.
Los gemelos también pueden representar
las proyecciones en el mundo de nuestra
personalidades.
· Héroe:
en el sueño de un hombre, la figura
del héroe o algún personaje
heroico puede representar todo lo que hay
de bueno en él, su sí mismo
superior. En el sueño de una mujer,
sugiere el animus. Cuando el héroe
está entregado a una búsqueda,
luchamos por encontrar una parte de nosotros
mismos que, en este momento, es inconsciente.
Es importante que las fuerzas oscuras resulten
vencidas, pero no muertas, puesto que no
pueden aniquilarse totalmente sin dañar
al anciano sabio. Cuando el héroe
está entregado a una búsqueda,
luchamos por encontrar una parte de nosotros
mismos que, en este momento, es inconsciente.
Es importante que las fuerzas oscuras resulten
vencidas, pero no muertas, puesto que no
pueden aniquilarse totalmente sin dañar
al anciano sabio. Dicho de otro modo, nuestra
integración eventual aún necesita
el desafío de lo negativo. En caso
de que, durante el sueño, se provoque
por descuido el fracaso del héroe,
esto ilustra que todos tenemos un lado débil
por el que nos pueden atacar. Un sueño
así indica que no prestamos atención
a los detalles en nuestra vida o a la parte
de nosotros mismos que tiende a quedarse
sin desarrollar. La muerte del héroe
puede mostrar, con frecuencia, que es preciso
desarrollar nuestro lado más intuitivo,
nacer otra vez a algo nuevo. Un conflicto
entre el héroe y cualquier otro personaje
del sueño indica una falta de armonía
básica entre dos facetas e nuestro
carácter. El héroe suele aparecer
en sueños como antídoto para
alguna figura exterior aborrecida en la
vida cotidiana del soñador.
· Hombre: cualquier
hombre que aparece en sueños muestra
un aspecto o faceta del soñador de
forma reconocible. Todos tenemos un repertorio
o conjunto de comportamientos, unos aceptables
y otros no. En sueños, tales comportamientos
y características talvez se magnifiquen,
de modo que se puedan identificar con facilidad,
con frecuencia como personalidades. Al trabajar
con cada atributo, se dispone de más
energía y poder. Incluso cuando un
rasgo negativo del carácter nos amenaza,
podemos encontrar espacio para mejorar.
Un hombre que aparece en sueños tal
vez personifique la sombra, si quien sueña
es varón, o el animus, si quien sueña
es mujer. Un hombre viejo, con pelo cano
o santo, puede representar la sabiduría
innata que todos tenemos. Una figura así
también puede encarnar al padre.
Cuando en nuestro sueños aparece
un hombre grande, normalmente apreciamos
la fuerza, certeza y protección que
nos proporcionan nuestras creencias básicas.
En el sueño de una mujer, un hombre
significa el lado más lógico
de su naturaleza. La mujer tiene, o puede
desarrollar, los aspectos masculinos que
le permiten funcionar con eficacia en el
mundo exterior. Si se trata de un hombre
a quien la mujer conozca o ame, tal vez
la soñadora intente comprender su
relación con él. Un desconocido
suele ser la parte de la personalidad del
soñador que éste no reconoce.
El desconocido, en el sueño de una
mujer, es su lado masculino, y en el sueño
de un hombre, el sí mismo.
· Intruso: en el
sueño de una mujer, el intruso es,
con frecuencia, una personificación
de su propio animus, mientras que en el
de un hombre, representa su sombra. En cualquier
caso, el intruso sugiere que es necesario
un cambio de actitud por parte del soñador,
para poder disfrutar de una relación
plena y satisfactoria consigo mismo.
· Miembro de una minoría
étnica: cualquier aspecto
nuestro que sea distinto, o fuera de lo
corriente, puede manifestarse en sueños
como un miembro de otra raza.
· Muchacha: cuando
una muchacha aparece en sueños, en
general intentamos comunicarnos con nuestro
lado más sensible e inocente. Las
cualidades de intuición y percepción
quizá no estén muy desarrolladas,
pero podrían volverse disponibles.
Si conocemos a la muchacha, probablemente
advertimos esas cualidades, pero nos hace
falta explorarlas como si nos acercáramos
a ellas desde el punto de vista de la chica.
Si se trata de una desconocida. Podemos
reconocer que sería útil una
actitud nueva.
· Muchacho: soñar
con un chico muestra el potencial de crecimiento
y experiencias nuevas. Si se trata de un
conocido, refleja cualidades reconocidas
en el soñador. Psicológicamente,
tal vez nos haga falta estar en contacto
con quienes éramos en aquella edad
y con el entusiasmo juvenil e inocencia
de un muchacho. Nos relacionamos con nuestros
impulsos naturales y la capacidad de enfrentarnos
a las dificultades.
· Mujer: si en
el sueño de una mujer aparece otra,
como un miembro de la familia o una amiga,
ésta suele representar un lado de
su propia personalidad, pero a mundo uno
que la soñadora aún no ha
comprendido por completo. En el sueño
de un hombre, una figura así denota
la relación del soñador con
sus propios sentimientos y su lado intuitivo.
Quizá también ilustre cómo
se relaciona con su mujer o novia. Una diosa
o mujer santa significa el máximo
potencial de trabajo para el bien común
que posee el soñador. Las mujeres
orientales que aparecen en sueños
sugieren, en general, el lado misterioso
de la feminidad. En el sueño de un
hombre, esta mujer descubrirá con
frecuencia su actitud hacia la sexualidad,
mientras que si quien sueña es mujer,
revelará más sobre sus propios
poderes intuitivos y trascendentes. Una
mujer vieja suele representar a la madre
del soñador y su sensación
de sabiduría heredada. Una desconocida
simboliza o bien el anima, en el sueño
de un hombre, o bien la sombra, en el de
una mujer. La sorpresa e intriga que nos
produce la desconocida nos permite seguir
examinando la importancia de su figura y
obtener así mucha información.
· Multitud: las
multitudes que se presentan en sueños
indican la manera en la cual nos relacionamos
con otras personas, especialmente desde
un punto de vista social. Tal vez muestren
cómo podemos escondernos, o bien
cómo ocultamos aspectos de nuestra
personalidad y no dejamos que destaque ningún
atributo. También es posible que
intentemos evitar responsabilidades. Una
gran multitud sugiere información
que acaso no seamos capaces de manipular.
· Niño:
soñar con un niño, que podría
ser uno de los hijos del soñador,
nos permite acceder al que todos llevamos
dentro. Nuestra personalidad tiene lados
que aún reaccionan de manera infantil
y curiosa. Cuando podemos establecer contacto
con estos aspectos, nos damos permiso para
aclarar un potencial de integridad que quizá
no hayamos reconocido previamente.
· Novia: cuando
una novia, o ex novia, aparece en el sueño
de un hombre, generalmente están
implicados algunos asuntos relacionados
con masculinidad y feminidad. Quizá
existan temores sobre la sexualidad.
· Novio: un sueño
en el que aparece un novio, ya sea el actual
o uno anterior, se relaciona con las sensaciones,
afectos y sexualidad asociados con él.
Soñar que alguien inesperado es novio
nuestro indica que nos hace falta mayor
comprensión de cómo nos relacionamos
con los hombres. Quizá haya que tratar
con consideración el lado amoroso
y sustentador de la masculinidad. Aún
buscamos al amante ideal.
· Persona inoportuna:
es mucho más fácil afrontar
nuestras equivocaciones e incongruencias
durante el sueño, cuando estamos
seguros. A menudo, se trata de la primera
oportunidad que tenemos para encontrar a
la sombra, un aspecto que resulta arriesgado
pasar por alto, por lo que no podemos permitirnos
desechar la imagen cuando aparece. Debemos
reconocer esta figura del sueño como
un reflejo de nosotros mismos, con objeto
de abordarla con un sentimiento de inferioridad
aprendido. Si no lo hacemos así,
nuestro sentimiento de inferioridad aparecerá
sin cesar en la vida.
· Personas con autoridad:
nuestro concepto de la autoridad empieza
a desarrollarse a través de la relación
que tengamos con el padre o la figura paterna.
Según cómo nos tratasen de
niños, nuestra idea de la autoridad
se encontrará entre los extremos
de una ayuda benévola o una disciplina
tiránica. La mayoría de las
personas con autoridad que aparecen en sueños
parecen ejercer poder sobre nosotros, pero
si se trabaja con las imágenes adecuadamente,
éstas generarán la capacidad
de salir adelante. Soñar con la policía,
en particular, puede indicar un tipo de
control social y elemento protector para
nosotros, como miembros de la sociedad.
Con frecuencia, en sueños aparece
un policía como nuestra conciencia,
tal vez cuando creemos que nuestro lado
más salvaje y arisco necesita sujeción.
· Pirata: soñar
con un pirata sugiere que existe un aspecto
de nuestra personalidad que destruye la
relación emocional con el alma.
· Príncipe: (héroe)
y princesa: estas imágenes
representan los lados de nosotros u otras
personas que existen por derecho, es decir,
que han salido a la superficie consciente
y a los que se ha conferido autoridad. Así
como el héroe se responsabiliza de
su propio viaje, el príncipe y la
princesa se responsabilizan de cómo
viven sus vidas.
· Reina: podemos
soñar no sólo con una reina
actual, sino con una del pasado. Suele representar
la relación del soñador con
su madre y, por tanto, con las mujeres que
poseen autoridad, en general.
· Rey: casi siempre,
un rey que aparece en sueños representa
al padre o la figura paterna. Un emperador
o alguien similar tal vez sugiera que algunas
de las actitudes paternas son extrañas
al soñador, pero quizá deberían
aceptarse. Si el rey es viejo o está
a punto de morir, el soñador podrá
rechazar valores familiares anticuados o
inservibles.
· Sacerdotes de cualquier
religión: Los sacerdotes
de cualquier religión poseen un lugar
especial en la jerarquía de los sueños,
ya que no reciben autoridad sólo
del hombre, sino, a todos los efectos, de
Dios o un poder superior. Por tanto, existe
cierta alteridad con respecto a ellos.
· Sumo sacerdote:
en un sueño puede aparecer un sumo
sacerdote, un astrólogo o alguien
con sabiduría esotérica similar.
Cualquier personaje que parezca poseer conocimientos
de prácticas mágicas y otros
parecidos suele ser la primera introducción
al yo superior. Es como si sólo pudiéramos
penetrar estas nociones profundas encontrándonos
antes con un maestro.
· Viejos: en sueños,
los viejos pueden representar a nuestros
antepasados o abuelos y, por tanto, la sabiduría
acumulada a partir de la experiencia. Si
el viejo es varón, según es
sexo de quien sueñe, simbolizará
el sí mismo o el animus; si se trata
de una vieja, representa la gran madre o
el anima.
Todas las figuras paternas, o representaciones
del padre, aparecerán viejas con
frecuencia, como si eso destacara su lejanía.
A menudo soñamos con un grupo de
viejos, que suelen simbolizar las tradiciones
y la sabiduría del pasado, lo sabiduría
del pasado, lo sagrado para la tribu o familia.
En sueños, la gente mayor ilustra
a nuestros padres, aunque las personas del
sueño no guarden ninguna relación
con ellos.