¿Soy un celoso/a "normal"? ¿Hay
celos patológicos? ¿Estaré (estará)
enfermo de celos?
¿En qué radica la
diferencia entre celos normales y
patológicos?
Los celos consisten habitualmente
en una preocupación por la
posible pérdida de una persona
amada o malestar por la relación
real o imaginada que esa persona
tiene con alguien más.
Quienes sienten este tipo de celos
prefieren que sus parejas permanezcan
con ellos y no desean que tengan
una relación demasiado íntima
con nadie más.
Pero cuando esos celos están
acompañados de intensos sentimientos
de inseguridad, auto-compasión,
hostilidad y depresión y producen
una baja sensible en la calidad de
vida de los integrantes del vínculo,
pueden ser destructivos para la relación.
Allí podríamos estar
hablando de celos patológicos.
Las personas con celos patológicos,
exigen a su pareja que no se implique
emocionalmente con otras personas.
Ven como rival o enemigo potencial
a cualquier ser del sexo opuesto
que se acerque a su pareja (en el
caso de heterosexuales) o del propio
sexo (homosexuales).
En ese caso suena la alarma: ¡peligro,
a mi pareja se le derrite el cerebro
y se enamora del otro!
Su pensamiento es rígido
y dogmático, porque siente
que si pierde a su pareja esto será terrible
e insoportable.
De allí su característica
controladora, vigilante, asfixiante,
insegura, deprimida en ciertos momentos,
agresiva en otros y siempre dependiente.
Su pacto secreto es: te doy todo
pero dame todo, si no serás
una mala persona y tenés que
ser castigado/a.
De allí a un acto de violencia
hay un paso. El o la que sufre celos
patógenos no se imagina la
vida sin la otra persona, pues piensa
que si se separa no conocerá a
nadie más.
Su contrato con el otro, como el
del bebé recién nacido
con la madre, fantasmáticamente
un vínculo de supervivencia,
y cuando se suspende la provisión
de suministros narcisísticos,
a través del cariño
o la sola alarma de que puede perderse
al ser amado, genera una defensa
desesperada de esa persona. Su lema
es:
Tengo que estar absolutamente seguro/a
en todo momento de que mi pareja
me ama, ya que necesito su amor para
vivir. Y tengo que estar atento porque
cualquiera en el momento menos pensado
me la, lo, puede robar.
La ley del todo o nada.
Se puede indagar al hombre y sus
celos pero en situación, teniendo
en cuenta su contexto social, educación,
cultura que lo atraviesa y además
las características propias
de su pareja en el momento de la
puntuación.
No todas las personas son celosas
con todas sus parejas, lo cual significa
que a veces hay "provocadores/es" conscientes
o inconscientes de celos, llamados
vulgarmente, histéricos/as.