Si
bien muchos aseguran que es mejor
estar solo que mal acompañado,
están los que optan por tener
una pareja a cualquier precio.
Es entonces cuando el amor se transforma
en adicción.
Te revelamos algunas claves para
evitar que una relación amorosa
se transforme en una carga demasiado
pesada.
Muchas veces la soledad puede llevarte
a elegir a la persona equivocada
con tal de estar en compañía.
Pero paradójicamente, si tu
pareja no se ajusta en nada a tus
expectativas, es probable que te
sientas tan o más sola que
antes. Claro que cuando esto sucede
inmediatamente se pone en escena
la fantasía de que tu amor
va a ser suficiente para cambiar
a la personas que elegiste.
Sin embargo, los profesionales aseguran
que no existe ilusión más
vana que esa, pues es imposible modelar
a otra persona a la medida de tus
sueños. Lo curioso es que
son muchos los que deciden no darse
por vencidos y emprenden esta utópica
tarea. ¿El resultado?. La
mayoría de las veces terminan
mirándose en el espejo del
otro y, equivocadamente, advierten
sus virtudes como defectos. Ejemplo:
no son pocas las mujeres y los hombres
que necesitan sentirse amados y gratificados
por su pareja y no lo consiguen,
pero en lugar de pensar que están
con la persona equivocada, llegan
a le errónea conclusión
de que demasiado exigentes.
Cuando el amor es una droga
El amor termina transformándose
en algo así como una droga
con efectos nocivos, por lo que el
precio de tener pareja, en circunstancias
como estas, pasa a ser demasiado
alto.
Un buen ejercicio para superar esta
situación que parece un callejón
sin salida, o al menos para advertir
que algo está funcionando
mal, es escribir en un papel cinco
virtudes que debería tener
un hombre o una mujer capaz de hacerte
feliz. A continuación, describe
a la persona que tienes al lado.
No será difícil advertir
si estás bien o mal acompañado,
ni la primera ni la última
persona que descubra que ha elegido
a la pareja equivocada.
Cuando la distancia entre tu pareja
y tu modelo de pareja es demasiado
amplia, es bastante improbable que
la relación te proporcione
felicidad. Claro que a esta altura
sería bueno plantearse por
qué las personas no aciertan
a la hora de elegir en el amor. La
mayoría de las veces esto
sucede porque no se sienten merecedoras
del modelo de pareja que las satisface.
Es por ello que trabajar sobre la
propia autoestima es tan importante
a la hora de construir una relación.
Por supuesto que emprender este camino
no es un trabajo sencillo, pero cuando
se está frente a un amor adictivo
e insatisfactorio, aunque al principio
se teme dejarlo, cuando se logra
dar ese paso inmediatamente viene
una sensación de alivio.
La adicción al amor
La adicción al amor tiene
raíces diferentes. La buena
prensa que tiene el amor en nuestra
sociedad determina que mucha gente
se sienta impulsada a concretar una
pareja a cualquier precio.
Por otro lado, la falta de autoestima
hace que se tolere cualquier sustituto
dudoso del amor. Esto le sucede tanto
a hombres como a mujeres.
Pero por fortuna, cuando se comprende
que también el amor puede
ser una adicción peligrosa,
es decir, una compulsión desmedida
que, como el resto de las adicciones,
crea una excesiva dependencia, la
actitud hacia la pareja comienza
a cambiar positivamente.
Evitar relaciones adictivas
- Tratar de mantener la lucidez
para determinar cuáles son
los verdaderos deseos propios y cuáles
son las exigencias sociales por las
que te sientes presionada. En otras
palabras: tener la pareja que quieres
en el momento que deseas, y no la
que consigas en el momento que se
supone que debes tenerla.
- Fortalecer la autoestima es muy
importante para colocarse en pie
de igualdad con la pareja.
- Tomar conciencia de que la felicidad
está dentro de ti y que no
existe ningún ser capaz de
regalarte ese sentimiento fundamental
de tu vida si no aprendes a sentirlo
por ti misma.
- No temer a las discusiones que
procuran esclarecer los motivos de
desacuerdos.
- No temer un cierto grado de dependencia.
Todo amor es una suerte de dependencia
y no está mal que así sea,
lo que hay que controlar es el grado.
- Entender que la pareja debe ser
una especie de plataforma de lanzamiento
hacia una vida plena, y no una penosa
carga que te impide lograr lo que
quieres.
- Aprender a detectar señales
de alarma que te indican que estás
teniendo una conducta adictiva: disconformidad
e imposibilidad de manifestarla,
tensión, temor excesivo a
la pérdida, angustia, sensación
de aislamiento.