De alguna manera has podido sobrevivir
un día loco de presiones en
el trabajo, peleas de los niños
y de lavar la ropa. Por fin es hora
de acostarse. Pero justo cuando te
acuestas, tu pareja te quita las sabanas
y te da en las costillas.
Lo volteas al otro lado de la cama,
pero sus incesantes ronquidos comienzan.
Cuando la alarma suena a las 6 A.M.
estás cansada, y molesta porque
tu media naranja no te dejó
dormir. "A veces el estrés
o los problemas relacionados con la
salud no dejan dormir a las mujeres",
dice David Rapopport, director médico
del Centro de Desordenes del Sueño
de la Escuela de Medicina de la Universidad
de Nueva York.
"Pero para muchas, el problema
es su cama o la persona a su lado".
Si esto suena familiar, aplique estos
simples cambios:
1. Acuéstense juntos. Irse
a la cama al mismo tiempo puede ser
difícil, pero hacerlo puede
significar menos molestias durante
los momentos importantes en que su
cuerpo está tratando de entrar
en la etapa del sueño más
descansada, llamada sueño en
onda baja, dice Joyce Walsleben, coautora
de La Guía de una Mujer para
Dormir.
2. Despiértense al mismo tiempo.
Si lo hacen, probablemente sean más
capaces de acostarse juntos, dice
Wasleben. Si no pueden sincronizar
sus horarios al dormir, traten de
alejar del dormitorio las actividades
extras -por ejemplo, si él
está tratando de dormir, vea
la televisión en la sala y
no en la habitación o cámbiese
en el baño y no en el cuarto.
3. Acabe con los ronquidos. Un 40
por ciento de los hombres roncan.
Si los hábitos de su esposo
la mantienen despierta durante las
noches, asegúrese de que vaya
a su doctor -roncar puede ser un síntoma
de serios problemas al respirar, conocidos
como apnea del sueño (las mujeres
también pueden sufrir esta
condición). Pídale no
dormir de espaldas, lo cual puede
comprimir los conductos de aire y
aumentar los ronquidos. Si su persuasión
no funciona, algunos instrumentos
pueden ayudar. Las almohadas ortopédicas,
por ejemplo, motivan una adecuada
posición al dormir al mantener
el cuelo alineado con la
espina. Poner demasiadas almohadas
en la cama, sin embargo, pueden causar
dolor en el cuello y hombros.
4. Recuerden que el tamaño
importa. "No debe doblarse demasiado
en la cama", dice Andrea Herman,
directora del Consejo para Dormir
Mejor. Las parejas deben dormir, por
lo menos, en camas queen-size para
poder moverse libremente. Si es alta
o tiene tendencias a doblarse, puede
apreciar el extra espacio de una cama
king-size. "Si usted o su esposa
no escogieron su
cama juntos, existe la posibilidad
de que uno de los dos no esté
contento", dice Herman.
5. No tema dormir sola. Dormir en
camas separadas puede parecer un error
marital. No es así, dice Walsleben,
quien frecuentemente aconseja esto
a sus pacientes. "No es algo
malo, siempre y cuando haya tiempo
para la intimidad", dice. "Con
una noche de buen sueño, tendrá
más energía y menos
estrés, lo cual ayudará
a amar más a su pareja".