Muchos
estudios se han abocado al difícil
primer período de convivencia
matrimonial. Sobre todo al primer
año, en que se sientan las
bases y reglas de la vida en común.
Un reciente estudio publicado en The
Journal of Personality and Social Psychology,
muestra las repercusiones a largo plazo
del primer bienio de matrimonio. Tras
un seguimiento de 13 años, descubrió que
las parejas que al cabo de ese tiempo
optaron por terminar su unión,
ya mostraban signos de desencanto después
de dos años juntos, y habían
expresado descalificaciones mutuas, a
sólo un par de meses de su boda.
Para complicar un poco más el
panorama, no es extraño que las
personas se sientan un poco tristes o
incluso deprimidas después de
su matrimonio, o a la vuelta de la luna
de miel. Existe un efecto parecido al
de la depresión post parto, en
que el paso a una nueva etapa termina
con todo un período de anticipación
-en este caso el de los preparativos-
que deja secuelas de cansancio, stress,
y que en cualquier caso es difícil
dejar atrás. Todo esto sin considerar
el importante vuelco en la vida diaria,
que el cambio de estado civil trae consigo.
Conocer este lado más difícil
del inicio del matrimonio puede ser intimidante,
pero es la mejor medicina contra sus
posibles efectos negativos. Una pareja
que en esta etapa prioriza mantener vivo
el romance y la atracción mutua,
habrá conseguido cimentar una
relación sólida para el
futuro. Un buen punto de partida para
lograrlo es recordar estas señales
de alerta, y reaccionar tan pronto aparecen:
·
Incapacidad de disfrutar el tiempo que
pasan juntos.
·
Incomunicación y sensación
de lejanía.
·
Falta de intimidad, sentimiento de insatisfacción
.
·
Acusaciones de egoísmo.
·
Temor al conflicto.
·
Faltas de respeto mutuo.
·
Impresión de que el otro dedica
demasiado tiempo a otras prioridades.
·
Gastos individuales excesivos para la
economía común.
·
Demasiada dependencia de los padres.
·
Abusos físicos o emocionales.
·
Expectativas irreales.
Recuerde que en todo caso las diferencias
se liman, y al cabo de los años
lo que queda de este período es
un recuerdo que se evoca con cariño
y nostalgia. ¡Buena Suerte!