No
importa quién lo haga, si
es una sorpresa o no, si los dos
se levantan temprano o uno solo es
quien anda por la cocina; preparar
el desayuno y volver a la cama, es
un detalle que los hará compartir
el inicio de un maravilloso día,
acompañado de un buen platillo.
Aunque esto les suene anticuado, nada se compara con la sensación de despertar
en un cuarto cubierto por la luz del sol, las cortinas moviéndose con
el viento y el olor del café recién hecho que llega desde la cocina...
suena como un sueño ¿verdad?, pues los invito a que lo hagan realidad ¿cómo?,
muy fácil:
1. Sencillez ante todo: si quieres
sorprender a alguien con el desayuno
en la cama, no pretendas pasar horas
en la cocina haciendo platillos exhuberantes
que te lleven demasiado tiempo y
esfuerzo.
El chiste es que en el menor tiempo posible prepares el desayuno y lo acomodes
en alguna charola o en mesitas especiales para la ocasión. Si haces
un menú sencillo, cocinando lo que sabes hacer, nada te puede salir
mal. No es momento para hacer experimentos.
2. Todo a la mano: Asegúrate,
con anterioridad, de tener todo lo
necesario para hacer el desayuno:
Los ingredientes: fruta, huevos, leche, harina, etc.
Los utensilios que usarás para hacer los paltillos: sartén, batidora,
licuadora, etc.
3. Antes de cocinar: prepara las
mesitas o charolas para llevar el
desayuno. Si lo preparas con tiempo
de anticipación, puedes comprar
estas mesitas en cualquier tienda
departamental y no son muy caras.
Necesitarás algunas piezas de tu vajilla, así como cubiertos
y cristalería: dependiendo lo que prepares, lo que puedes llegar a necesitar
será un plato extendido grande, otro mediano, una taza con su plato
correspondiente, un plato para el pan, otro más para la mantequilla
o mermelada, una cremera y un vaso o copa para jugo y agua para cada charola
o mesita.
Los elementos con las que lo decorarás: un pequeño mantel para
cubrir la charola y servilleta de tela que haga juego con el mismo. Puedes
elegir la mantelería tan formal o informal como desees.
Una vez que hayas decorado o preparado
la charola, ponla a un lado; si quieres
puedes ponerle un pequeño
jarrón con flores frescas
para que luzca aún mejor.
4. Primero lo frío: si prepararás
cosas calientes, será mejor
que las dejes para el final. Por
ejemplo, primero parte la fruta,
haz el jugo, corta lo que se necesite
para preparar los platillos calientes,
etc. Una vez que tengas todo lo frío
bien puesto en la mesita, será momento
de preparar lo caliente: haz los
huevos, mete las crepas al horno,
tuesta el pan y sirve el café.
5. Prepara el café: no hagas
el café desde el principio
porque no sabe igual recién
hecho, que una vez que ha estado
media hora o más, calentándose
en la cafetera, además de
que se puede quemar. Así que
hazlo y sírvelo cuanto antes.
6. Si no sabes cocinar: no te preocupes
si la cocina no es tu fuerte; el
desayuno puede ser tan sencillo como
un platón de cereal con leche.
El chiste está en los detalles
que harán que la charola luzca
encantadora:
Lleva el cereal servido en el platón con fruta fresca partida sobre
el mismo y la leche en una jarrita aparte. Coloca además, pan tostado
o pan dulce y bolitas de mantequilla hechas con una cucharita pequeña
en un plato aparte; puedes poner en este mismo plato una pequeña ración
de mermelada.
Para hacer unos mejores huevos revueltos, al momento de estarlos batiendo,
ponle unos pequeños chorritos de leche y pimienta y no los dejes cocer
mucho... con esto lucirán aún mejor.
Sirve el jugo fresco en una copa en lugar de un vaso y utiliza una vajilla
bonita.
Corta la fruta en rodajas del mismo tamaño y colócalas en el
plato de forma decorativa.
7. Todo listo: si la comida caliente
ya está lista, puedes calentar
el plato en que la servirás
por unos segundos en el microondas,
y después ponerla en el mismo.
Distribuye todo en la charola o mesita,
pon un poco de música alegre
y romántica y llévale
a tu pareja el desayuno a la cama.
La verdad, ¿a quién
no se le antoja que le hagan un detalle
tan romántico como éste?