Para algunas mujeres resulta muy
difícil mostrar su cuerpo
desnudo ante su pareja...
A pesar de los años de convivencia
y del amor que siente su esposo por
ellas. Surgen las inseguridades y
dudas de qué tan atractiva
luce ante su pareja; si su celulitis
luce muy mal, si las caderas son
muy anchas, si está muy velluda,
si los senos son pequeños
o están muy flácidos,
etc.
Todas esas inseguridades se convierten
en limitantes de una plena satisfacción
en la intimidad sexual con la pareja;
sin embargo, son sentimientos muy
frecuentes en las parejas. Estar
pendiente de esconder ciertas partes
del cuerpo de la vista de la pareja,
evitan una buena concentración
y relajación en la actividad
sexual. Algunas veces ni la luz apagada
es suficiente para ocultar los "aparentes
defectos".
Es cierto que en la juventud, nos
volvemos un poco exigentes con el
físico tanto propio como con
el del sexo opuesto. Pero el tiempo
y el cariño se encargan de
invertir nuestra escala de valores
y darnos cuenta que preferimos a
una pareja feliz a una que constantemente
sufre por mantenerse a dieta y no
falta un día al gimnasio,
para que a pesar de todo, nunca esté conforme
con su físico.
Si estás segura que tu pareja
te acepta tal como eres, relájate
y libérate. Lo primero es
liberarte de la ansiedad que se presenta
al querer evitar la desnudez. Esto
lo lograrás desde el plano
de la intimidad, cuando tu pareja
te enseñe a descubrir lo sensual
que eres independientemente de tu
físico.
Así es, un cuerpo perfecto
no es requisito para ser una mujer
sensual y atractiva. Es por eso que
la próxima vez que estés
con tu pareja en la intimidad y tengan
suficiente tiempo para estar juntos
a solas, comiencen con una rutina
que te ayude a descubrir tu lado
sensual.
A oscuras completamente, comiencen
una sesión muy larga de caricias,
en la que tu tarea será la
de olvidarte por completo de la angustia
de tu cuerpo. Olvida la parte física
y concéntrate en las sensaciones
por completo. Identifica cada parte
de tu cuerpo con la sensación
de placer que experimentas con las
caricias; llegará el momento
en que deberás "desconectar" la
relación entre la parte del
cuerpo y la sensación. Esto
es, solo existirá para ti,
la sensualidad del momento, independientemente
de la parte del cuerpo.
Esto no funcionará desde el
inicio, ya que representa elevar
tu autoestima con respecto a tu cuerpo
y esto no se logra de la noche a
la mañana; pero en cambio,
estarás despertando tu lado
sensual y poco a poco podrás
sentirte atractiva al estar desnuda
ante tu pareja. Recuerda que una
mujer segura de sí misma con
respecto a su sexualidad es mucho
más atractiva para un hombre
que la mujer con el mejor cuerpo.