Está científicamente
demostrado que sí existen
diferencia entre las necesidades
sexuales del hombre y de la mujer,
que son las que determinan el comportamiento
de un sexo o del otro.
Está científicamente
demostrado que sí existen
diferencia entre las necesidades
sexuales del hombre y de la mujer,
que son las que determinan el comportamiento
de un sexo o del otro.
Algunas diferencias son de carácter
biológico y otras son el resultado
de las convenciones sociales de nuestro
mundo.
Diferencias sexuales
Los hombre en su mayoría se
excitan con más facilidad
y más rápidamente que
las mujeres.
Las mujeres necesitan de un período
más largo de estimulación
de las zonas erógenas de su
cuerpo para llegar a alcanzar el
clímax. Los hombres alcanzan
el suyo en un espacio breve de tiempo.
Las mujeres se tardan más
o no alcanzan ninguno.
Las sensaciones de placer de Los
hombres se acumulan en la zona de
sus órganos sexuales. Las
mujeres experimentan placer en varias
regiones de su cuerpo (las zonas
erógenas) y por lo tanto disfrutan
más de besos, caricias y otras
demostraciones o pasos preliminares.
La mujer puede alcanzar el clímax
reiteradamente, muchas veces seguidas
El hombre necesita un espacio de
tiempo de media hora, o más,
entre una culminación y la
siguiente. El clímax masculino
dura unos pocos segundos y concluye
súbitamente, como ha empezado.
El de la mujer dura un espacio de
tiempo mayor y concluye gradualmente.
También existen diferencias
en las edades en que cada sexo alcanza
la plenitud, la madurez. Para los
hombres, la plenitud se encuentra
entre los 15 y los 20 años.
Para la mujer, alrededor de los 25.
A partir de ahí la conducta
sexual de la mujer se vuelve muy
regular, aunque algunas experimentan
una intensificación con la
llegada de la menopausia.
La declinación del hombre
llega los 40
La declinación de los impulsos
sexuales masculinos comienza a manifestarse
a los 40 años, aunque en forma
gradual.
Estas son las diferencias básicas
entre la sexualidad de los hombres
y la de las mujeres. Algunas son
de carácter biológico
y otras son el resultado de las convenciones
sociales de nuestro mundo.