Lamentablemente
para el sexo masculino, las mujeres
tenemos un sexto sentido, una intuición
que nos dice si él anda con
otra.
A veces nos falla porque, hay que
reconocerlo, solemos ser muy celosas;
otras veces tenemos mal las antenas.
pero no hay que olvidar que generalmente
cuando el río suena...
Si crees que te engaña, no
lo condenes ni le reclames hasta
que verifiques si es cierto o es
sólo tu imaginación.
Hasta que reúnas las evidencias,
sabrás si está saliendo
con alguien más. Aquí algunas
a las que debes prestar atención.
- Te invita a un lugar nuevo y el
mesero y el capitán parecen
conocerlo como viejo parroquiano.
- Le da lo mismo si cambias tu look
o no. Ni lo nota.
- Se ve nervioso cuando sale contigo.
- Procura seguir un mismo patrón
en sus salidas contigo: misma hora,
mismo lugar, mismo tiempo.
- Cuando sales te pregunta exactamente
a dónde vas a ir y a qué hora
vas a regresar.
- Se molesta si le cambias los planes
o le pides verlo en un día
en que no han quedado de verse.
- Si suena el teléfono y contestas
tú, te cuelgan.
- Está gastando más
dinero del usual, y ya no te invita
a los lugares de antes.
- Conoce muchos lugares de moda a
los que no ha ido contigo.
- Su auto huele a perfume y no es
el tuyo.
- Te dice otro nombre que no es el
tuyo ni el de su hermana, prima,
mamá.
- Te cancela citas en el último
momento, o te llama de repente para
verse porque tiene un tiempito para
ti.
- Cuando está contigo, deja
que su teléfono celular suene
y suene porque “no anda de
humor para llamadas”.
- Sus amigos te empiezan a tratar
con lástima.
- No se acuerda si te ha dicho algo
o no, porque se lo ha dicho a esa
otra persona.
- Sabe en qué va la telenovela,
aun cuando no la ha visto jamás
contigo.
- Te asomas a la calle y lo ves llamando
del teléfono de la esquina,
o hablando en la esquina de su celular,
y no te está llamando a ti.
- Pone la contestadora automática
y no escucha los mensajes cuando
estás tú.
- Tu instinto te grita “¡alerta!” cuando
ves que, mientras tú lo apapachas, él
no te mira a los ojos.
Es realmente una situación
difícil, pero si presientes
algo es mejor que te protejas. Tal
vez sólo sea una corazonada
fallida, pero si las señales
continúan sólo te queda
decidir si lo confrontas y sigues
con él, o lo dejas. Pregúntale,
tranquila y a boca de jarro: “¿Estás
saliendo con otra?”. Si la
respuesta es de franco nerviosismo,
disimulado con enojo... sigue preguntando.