Vamos
a ver unas estrategias para poder
controlar los celos en nuestra vida
o ayudar a los que los padecen y
quieren deshacerse de ellos.
Uno de los temas importantes por el que
empezaremos a trabajar será la
confianza en uno mismo. Debemos evitar
los pensamientos negativos y sobre todo
los que son destructivos, ya que este
tipo de pensamientos lo único
que hacen es alimentar los celos. Para
poder trabajar este punto lo que haremos
será que cada vez que surja un
pensamiento de este tipo lo cambiaremos
por otro que nos aporte seguridad y confianza.
Como todo al principio no será fácil
pero como somos animales de costumbres,
llegará un momento en el que se
sustituyan los negativos sin darnos cuenta.
Esta sustitución debe ser realista
y lo conseguiremos analizando los pensamientos
destructivos o negativos, dándonos
cuenta que son irracionales, que no se
encuentran basados en nada tangible,
que los produce nuestra imaginación
y que lo único que estamos haciendo
es herirnos a nosotros mismos y a los
demás.
Como estas emociones son subjetivas deberíamos
hablar con alguien de nuestra confianza
y contarle lo que nos está pasando
para poder tener otro punto de vista,
pero eso sí, debemos tener claro
que quizá nos digan algo que no
nos guste, pero necesitamos tener la
situación vista desde diferentes ángulos
que nos ayuden a tener perspectivas nuevas
del caso.
Ahora sería un buen momento para
reflexionar sobre la situación,
nuestros sentimientos y las diferentes
perspectivas que tenemos, la nuestra
y la de nuestro confidente. Este proceso
es duro pero nos ayudará a conocer
nuestros sentimientos, necesidades, nos
ayudará a conocernos más
y será de gran ayuda.
Una vez que nos hemos enfrentado a nosotros
mismos y nos hemos aclarado muchas cosas,
nos daremos cuenta de cómo nos
estamos comportando con nuestra pareja,
el daño que le hemos hecho y el
nos hemos hecho a nosotros mismos.
Coartando la libertad de nuestra pareja
no se llega a ningún sitio bueno,
ya que lo que conseguiremos será perder
a la persona amada y esto es todo lo
contrario a lo que realmente deseamos.
Hemos repasado las cosas que se deben
hacer, ahora veremos las que nunca se
deben realizar. Nunca utilizaremos la
tragedia para sumir los celos, es decir,
nada de ponernos como una víctima
por que esta no es la forma de solucionarlos,
intentemos verlos como una afirmación
del amor que tenemos a nuestra pareja
e intentar que no pase a mayores. Los
celos son algo normal en una medida adecuada,
en el momento que veamos que se nos pueden
ir de las manos, debemos controlarlos.
Tampoco debemos culpar a nadie, ni a
nuestra pareja ni a la tercera persona,
ya que nosotros somos responsables de
nuestros actos, nadie más puede.
Intentaremos cambiar nuestra manera de
percibir la situación y tomaremos
de nuevo nuestro autocontrol.
Por último, donde jamás
se debe llegar es a las amenazas, ya
que esto nos indicaría que tenemos
la situación completamente fuera
de control. Lo más acertado es
hablar con claridad sobre lo que nos
está ocurriendo.
Estos son los pasos para deshacernos
de estos sentimientos tan dolorosos.