Te guste o no, tu apariencia influye
en el análisis del entrevistador
en cuanto a tu adecuación
al puesto de trabajo. Vestir en forma
prolija y en condiciones de aseo
adecuadas es un buen comienzo. Ante
la duda, siempre vestí de
una manera más elegante, más
formal.
Asegurate de llegar antes de la
hora de la entrevista. Planeá todos
los viajes con la idea de cómo
mínimo estar 15 minutos antes
en el peor de los casos. De esta
manera vas a tener tiempo de recapitular
tus ideas y posiblemente leer noticias
sobre la empresa que puedan estar
disponible en la recepción.
Recordá siempre ser amable
con recepcionistas y cualquier otro
empleado que encuentres: ellos muchas
veces son consultados sobre las impresiones
que les causaste.