Las mujeres, en todo el mundo, están
buscando una identidad propia alcanzando
un status diferente al tradicional
en la mayoría de las sociedades
desarrolladas.
Tanto es así que se ha llegado
a considerar a la emancipación
femenina como la revolución
social más perdurable de nuestra
era.
Con relación a la creación
de empresas no son pocas las investigaciones
que desarrollan este tema analizando
el rol de la mujer en este proceso.
Las líneas más relevantes
giran alrededor de una los factores
que llevan a una mujer a crear una
empresa, el tipo de negocio o sector
y las necesidades que, en términos
de recursos, debe de enfrentar una
mujer en el momento de crear una
empresa.
Sobre estos puntos vale la pena hacer
algunas reflexiones interesantes
que giran alrededor de investigaciones
concretas y no sobre "los mitos
de ser una emprendedora" que
nada tiene que ver con la vida real.
1. "Existen sectores prestablecidos
donde la mujer emprenda un proyecto "
Falso. Si bien existe la posibilidad
de que la mujer esté socialmente
más inclinada hacia los emprendimientos
de perfil más solidario que
económico buscando resolver
problemas que la sociedad enfrenta
(como por ejemplo, la asistencia
sanitaria, el cuidado de los niños
y ancianos, la educación,
entre otros) no hay indicadores que
demuestren de manera concreta que
existan áreas en las cuales
las mujeres no puedan crear un emprendimiento.
2. " A los emprendedores los
motiva solamente el dinero"
Falso. A los emprendedores los motiva
otras cosas antes que el dinero como
medida de recompensa. Por ejemplo
la satisfacción de ver materializarse
un proyecto por el que estuvieron
trabajando con entusiasmo y ahínco,
el sentido de independencia, la motivación
de logro, el poder tener control
sobre su propio destino, entre otras.
3. "Es necesario tener dinero
para empezar una empresa"
No siempre ya que muchas empresas
necesitan recursos que no es dinero,
por ejemplo contactos, la posibilidad
de tener el primer cliente, consejos
oportunos de alguien con mayor experiencia,
información y muchas veces
una oportunidad para demostrar que
el proyecto es posible.
4. "Una buena idea es sinónimo
de un buen negocio"
Falso, una buena idea es sinónimo
solamente de una buena idea. El emprendedor
es la persona capaz de transitar
el largo camino que hay desde una
buena idea, determinando que esa
buena idea es una oportunidad posible
para aprovechar y terminando en un
buen negocio implementándolo
de manera exitosa.
Un emprendedor es un "implementador
nato", es gente que hace que
las cosas pasen es aquel que lo logra
más allá de los recursos
necesarios para hacerlo.
Todos ven al emprendedor exitoso
como un héroe pero pocos tienen
en cuenta que el mayor factor de éxito
de un emprendedor se divide en 1%
de la idea y un 99% de trabajo duro.