- Al fin has conseguido el ascenso
que tanto esperabas ¡Muchas
Felicidades!. Ahora debes ponerte
las pilas en tu nuevo puesto.
Cuando un jefe te eleva de posición,
espera que también eleves
sus expectativas, así que
tendrás que esforzarte un
poco más. Te damos unos consejos
para tu éxito postpromoción:
1. Abarca lo más que puedas
Amplía tus límites
de trabajo para que tus jefes se
sientan contentos de haberte promovido.
Ellos esperan que seas creativo en
tu nueva tarea asignada. Nunca presentes
una propuesta en forma de pregunta,
parecerá que no estás
seguro de lo que dices.
Es normal que sientas temor al principio
pero hazles saber que podrán
confiar en ti y que fue una buena
idea el promoverte.
2. Cuida tus relaciones
Ahora estás más cerca
de tus superiores, por lo tanto comienza
a relacionarte con ello de manera
más familiar y cordial, claro,
sin caer en las faltas de respeto.
Sé menos formal en tu trato
con ellos haciendo comentarios sobre
el día laboral. También
participa en las reuniones. Los convencerás
de que tu nuevo puesto no te queda
grande.
Además, no dejes tus viejas
amistades. Renovarás tu relación
hacia ellos con la misma manera de
cordialidad, pero ya no irás
a platicar o tomar el cafecito con
ellos. Eso demuestra que respetas
el límite entre tú y
tus subalternos, aunque sean tus
amigos.
3. Cambia tus hábitos
Tus superiores estarán observándote
para comprobar que entiendes la importancia
de tu nuevo trabajo. Así que
dile adiós cualquier hábito
dañino para tu imagen como
vestir de manera informal; hablar
por teléfono con tus amigos;
sentarte con una pierna bajo en el
asiento de la oficina; etc.
4. Resuelve los problemas
Cuando ocurra una catástrofe,
tú tienes la responsabilidad
de dar la cara y resolverlo. Si tu
jefe tuvo la confianza de promoverte,
fue porque te encontró capaz
de controlar esa situación.
Ante el conflicto, no entres en pánico;
respira profundamente y evita ser
negativo, en otras palabras, no imagines
lo peor. Siempre piensa en la mejor
solución, apela a tus instintos
y actúa para resolver el problema
que se presentó.
Es normal que sientas un poco de
ansiedad al comienzo de tu nuevo
puesto, pero recuerdas: cuando subes
de puesto, subes de estándares,
lo que significa más responsabilidades.
Por lo tanto, ponte las baterías
para que brilles con tu ascenso como
lo hacías en tu puesto anterior.