Realmente se te hace muy difícil
mantener la concentración
en una tarea repetitiva o en la que
no se innova mucho. Más que
por capacidad (o poca capacidad)
de concentración, son pequeñas
distracciones las que eventualmente
se alargan y consumen un altísimo
porcentaje de tu tiempo laboral sin
darte cuenta: IM, email personal,
música inapropiada, blogging,
etc.
Los tips de Dave Cheong en su blog
para minimizar estas interrupciones
parecen los suficientemente razonables
como para ponerlas en práctica.
No te ayudarán a hacer tu
trabajo, pero si crearán las
condiciones óptimas para que
dejes de procrastinar. Las más útiles
son:
1. Escribe una lista de tareas diaria
y planifica tu día.
2. Aplica el “time boxing” (excelente
para tareas aburridas y repetitivas)
3. No revises tu correo personal
en la mañana.
4. Pon tu status en tu Messenger
como “Busy”.
5. Escucha el tipo de música
apropiada.
6. Mantén ordenado tu escritorio.
7. Consigue una buena silla.
8. Cierra los programas que no estés
usando.
9. Limita tu tiempo en Digg, del.icio.us,
y blogs. (esta es de particular importancia)