Quizás no te has dado cuenta
que desde que le diste el anillo
a tu futura esposa y fijaron la fecha
de la boda, ella ha estado bajo un
stress tremendo con los preparativos,
y esto resulta “normal” porque
acuérdate que para ella siempre
hay más presión que
para t, debido al rol cultural que
enfrenta como “Novia”.
Claro, para ella hay recompensas
por cargar con todo como el ser el
centro de atención a la hora
de la boda y el que todo mundo le
alabe su anillo de compromiso, aunque
para muchas novias, esto también
representa una fuerte tensión.
Si de pronto ves que ella a enfocado
todo su stress a hablar y hablar
sobre los tipos de arreglos de la
iglesia, por ejemplo, No Te desesperes,
por favor, trata de entenderla y
piensa que será algo “pasajero”.
Por nada del mundo le pongas cada
de aburrido o le digas que cambie
de tema. ¡Será caótico!
Para ella los arreglos no representan
un problema sino un reto: tiene que
demostrar que tiene conocimiento,
buen gusto y que puede quedar como
una excelente organizadora, ante
la sociedad. ¡Tiene que ser
una Novia perfecta”.
Si tu Novia de pronto te cuenta
lo angustiada que se siente y los
detalles frustrantes por esto o por
aquello de la boda, no te está pidiendo
que los mejores o resuelvas, lo más
probables es que esté deseando
que tú, su amorcito, te enteres
de quién y cómo es
ella.
Comprende que no es un problema
que tienes que resolver, aunque ella
se sienta estresada, dolida o furiosa,
tu trabajo es escuchar, respetar
y entender, decirle que la amas y
que apoyas cualquiera que sea su
decisión.
Asegúrate de escucharla completamente
y luego, dile que entiendes y respetas
cómo se siente, que valoras
que sea muy abierta contigo porque
eso mejora muchísimo su comunicación
y relación.
Seguramente después de comentarle
todo eso, tu novia se sentirá querida,
respetada y más tranquila.
Respirará profundamente y
decidirá atacar y resolver
el problema que la angustia, de inmediato.
Claro que como novio, a veces esto
puede costarte mucho y resultarte
cada vez más difícil
pero tienes que ser inteligente y
muy paciente para que su relación
continúe en total armonía.
Cuando tu novia te pregunte tu opinión
sobre algún detalle para la
boda, dásela, si la tienes,
y si no tienes ninguna, también
díselo.
Si la sugerencia que le des no encaja
para nada con lo que ella siente
o necesita para resolver el problema,
de seguro discutirá contigo
sobre la solución que deben
tomar y te dará los pros y
contras de ésta.
Seguramente después de esto
estarás tentado a retroceder
y dejar que ella cargue con todo
y tendrás el clásico
pensamiento del Novio: “no
quiero saber nada sobre los detalles
de la boda”. esto es malo. ¡Ella
no quiere sentirse sola con todos
los preparativos!
Cuida tus gestos o “tus caras” de “no
me importa” y la manera en
que le contestas cuando te pregunta
sobre equis cosa. ¿Crees que
ella no percibe si estás fastidiado?
Y lo peor, pensará que la
boda no te importa y que la única
emocionada es ella. Ten por seguro
que ella preferirá que le
digas realmente lo que sientes, aunque
no le guste lo que escuche.
Por su puesto que este no es sencillo
para ti ni para ella: por un lado,
si no le dices lo que piensas, ella
se pregunta por qué no le
confías la verdad e inventará una
historia de terror. Por el otro,
si le dices cómo te sientes
y no le gusta nada, enfrenta la realidad
de que tienen diferentes maneras
de pensar, sentir y reaccionar.
Obvio, eso no es un problema sino
un hecho: las personas son diferentes.
El lío empieza cuando ustedes
no entienden esto y lo convierten
en problema. Así que recuerda
que la comunicación, respeto,
apoyo y comprensión son tan
importantes durante la etapa del
compromiso como en el matrimonio.
No permitas que el stress los separe
sino que los una más.