Él quiere conocer Europa,
tú te mueres por hacer un
viaje en crucero, sus papás
les recomiendan viajar a Sudamérica,
sus mejores amigos se fueron a Orlando,
pero también hay un paquete
buenísimo para ir a Playa
del Carmen… ¿Qué hacer?
Bueno, pues contesten este cuestionario
por separado y comparen sus respuestas
hasta llegar a un acuerdo sobre el
mejor sitio para pasar su luna de
miel. No olviden que en mucho depende
de sus gustos, sus sueños
del viaje de bodas, el presupuesto
con el que cuentan y el tiempo del
que disponen.
Sólo señalen la respuesta
que más se acerque a sus deseos
y anótenla en un pedazo de
papel.
Preguntas
1. Un viaje de bodas realmente divertido
sería aquel en el que los
dos descansaramos del ajetreo que
nos mantuvo estresadísimos
antes de la boda…
a) Para nada, podemos descansar pero
también conocer nuevos lugares,
ir a bailar, hacer deportes, pasear,
correr, ir de compras, etc.
b) Sí, de hecho estar tirados
al sol todo el día, comer
rico, dar pequeños paseos
y dormir temprano es lo que planeamos.
c) Por supuesto, bien dicen que el
viaje de bodas es para no salir de
la habitación.
2. Me encanta aprender y descubrir
nuevas culturas, así es que
el viaje de bodas ideal sería
en una ciudad que ofrezca maravillosas
salas de arte, museos, monumentos
históricos…
a) Nunca se me hubiera ocurrido pensar
en entrar a un museo en mi viaje
de bodas, ¡qué aburrido!
b) Depende, está bien conocer
los sitios históricos y arqueológicos
de un lugar pero la luna de miel
es para gozar y no para pasarla en
museos y bibliotecas.
c) Por supuesto, viajar por viajar
es una tontería, el chiste
es conocer la historia de otros países
o la nuestra más a fondo.
3. Pienso que el sol es…
a) El peor enemigo de nuestra salud, ¡no
lo tolero!
b) Digamos que lo tolero
c) Energía, calor, vida, ¡me
fascina!
4. No por tratarse del viaje de
bodas dejaré de ejercitarme
como acostumbro…
a) Bueno, la verdad no soy nada deportista
así es que no me afecta.
b) Podemos practicar algunos deportes
acuáticos, correr en la playa
por las mañanas o nadar, pero
sin pasarnos.
c) Estoy de acuerdo; afortunadamente
casi en todos los hoteles hay gimnasios
con lo último en aparatos
y pesas.
5. Me encanta el orden y por ello
quiero un viaje muy bien organizado
en cuanto a horarios y planes…
a) Al contrario, quiero que nuestro
viaje de bodas se vaya dando libremente;
prefiero las sorpresas y lo inesperado.
b) Me choca llegar tarde a algún
sitio o quedarme sin desayunar porque
el buffet se cerró, pero puedo
ser flexible.
c) Sí, la verdad me encanta
tener siempre a la mano un mapa,
una guía turística,
saber los horarios de cada comida,
de la salida de los tours, y llevo
un registro de los lugares que vamos
conociendo.
6. La habitación donde desearías
estar con tu pareja en este viaje
sería:
a) Es lo de menos, hasta en una hamaca
me sentiría feliz con mi pareja.
b) Muy amplia, acogedora, con una
enorme cama llena de cojines, vista
al mar, jacuzzi, alberca privada,
una terraza; en fin, el lugar perfecto
para no tener que salir de ahí.
c) Muy íntima, discreta, con
lo necesario para estar a gusto;
aunque lo realmente importante es
lo que hay afuera.
7. Quiero un viaje diferente. Mis
amigos dicen que los lugares exóticos
son los mejores para aumentar el
romance.
a) Yo creo que no, la verdad prefiero
los lugares seguros donde no te salen
con sorpresas.
b) Sería padre, siempre y
cuando estuviera muy bien planeado
el viaje.
c) ¡Qué maravilla! Eso
es lo fascinante de la luna de miel,
que tu vida comienza a ser diferente
en todo.
8. Luna de miel es sinónimo
de playa, palmeras, cocos, mariscos
y sol…
a) Por supuesto, es lo que le da
sabor y romanticismo al viaje de
bodas.
b) Podría ser, pero también
hay otras formas de pasarla bien.
c) ¡Ay no! Todo mundo va a
la playa como si fuera lo único
por hacer en la luna de miel.
9. Sería buenísimo
recorrer todo México en nuestra
luna de miel…
a) Eso lo podemos hacer en otra ocasión,
para qué agobiarnos con subir
y bajar de un avión a otro,
o recorrer todas las carreteras del
país.
b) Yo creo que sería mejor
elegir una ruta específica
como la Ruta Maya, el Camino de la
Plata, la Ruta Hidalgo, y conocer
bien unos cuantos lugares.
c) Lo he pensado en varias ocasiones.
10. No podría ni de broma
consumir alimentos chatarra en mi
viaje de bodas…
a) Claro que no, la idea es organizarnos
para comer en los mejores restaurantes
y aprovechar al máximo el
viaje.
b) No estoy de acuerdo, de vez en
cuando podríamos darnos el
lujo de comer en restaurantes elegantes,
pero en otras ocasiones sería
una buena forma de ahorrar.
c) Me parece una tontería
esta frase.
11. He ahorrado desde hace años
para este viaje, así es que
no pienso limiitarme…
a) La verdad no crean que tengo tanto
dinero. Los gastos de la boda nos
traen fritos a los dos.
b) Los dos hemos ahorrado, pero preferimos
invertir más en nuestra nueva
casa que en el viaje.
c) Sinceramente el dinero no me preocupa
mucho, siempre he pensado que la
luna de miel es un viaje especial
y gastaré lo que sea necesario.
12. ¿En tu trabajo te dan
más de una semana de vacaciones
para tu viaje de bodas?
a) No, aún no cumplo el año
reglamentario para pedir vacaciones.
b) Sí, exactamente tengo una
semana además de sábados
y domingos.
c) Sí, precisamente pensando
en ello, he guardado mis vacaciones
y ahora tengo casi un mes disponible.
Resultados
Todas las respuestas A valen 0 puntos
Todas las respuestas B valen 1 punto
Todas las respuestas C valen 2 puntos
Mayoría de A (De 0 a 8 puntos)
Tienes una idea tan marcada de que
un viaje de bodas debe ser espectacular
y costoso, que seguramente por
ello no te convence nada de lo
que se te ha propuesto hasta ahora.
Debes poner los pies en la tierra
y elegir un destino accesible de
acuerdo al presupuesto con el que
ambos cuentan o sacrificar alguna
otra cosa como la recepción
o los muebles de tu nueva casa,
aunque antes los dos deben hacer
un análisis de cuál
es su prioridad, si la fiesta,
la casa o el viaje. Sólo
te recordamos que la decisión
es tuya y de tu novio, así es
que no permitas que nadie se meta
o quiera hacerte sentir mal por
no poder realizar un viaje al extranjero
o por no llegar al mejor hotel
del mundo. Te sugerimos platicar
con tu pareja, discutir sus preferencias
y en realidad llegar a un acuerdo
que a los dos satisfaga. Después
pueden ir a una agencia de viajes,
pedir paquetes de acuerdo a su
presupuesto y a la idea que llevan,
y seguramente encontrarán
algo en verdad especial y único.
Mayoría de B (De 9 a 16 puntos)
Eres la clásica persona indecisa
que quiere hacer muchas cosas en
su luna de miel, pero no sabe cómo
organizarse, así es que nuestra
recomendación es que pongas
todo en manos de un agente de viajes
profesional. Eso sí, antes
de decidirte por un lugar en específico,
píde información muy
completa de dicho destino como los
lugares cercanos para visitar, el
tipo de actividades que ahí se
realizan, su comida, tradiciones,
entretenimientos, etcétera,
para organizarte bien y conocer lo
más posible. Lo bueno es que
estás totalmente abierta a
vivir cualquier aventura a la que
te enfrentes y te encuentras ávida
de conocimiento y experiencias nuevas.
Tu pareja tiene la ventaja de que
eres bastante adaptable y lo que
sugiera lo aceptarás de inmediato
y te hará feliz.
Mayoría de C (De 17 a 24
puntos)
Se podría decir que eres una
persona muy afortunada pues los factores
dinero y tiempo no te afectan en
lo más mínimo; el problema
es que te estás dejando llevar
más por las apariencias del
glamour y lo extraordinario, que
por el verdadero significado de la
luna de miel que es el estar los
dos juntos, conocerse y disfrutar
de su nueva condición de marido
y mujer. Esto no es malo siempre
y cuando estén organizando
la luna de miel que realmente desean
ambos, sin sentirse presionados socialmente
o sólo por quedar bien con
las familias. Por otro lado, aunque
pueden tener sus diferencias, seguramente
tu pareja está en la misma
posición y quiere un viaje
de bodas por todo lo alto, exótico
y muy diferente a lo que las parejas
tradicionales hacen; pues a todo
mundo le encanta viajar y sobre todo
si es en un plan así de fastuoso.
Ahora les toca ir con su agente de
viajes o buscar en internet destinos
que les ofrezcan una gran variedad
de actividades, donde puedan hacer
deportes, visitar alguna playa pero
también recorrer las calles
de una ciudad con edificios y monumentos
históricos, ir de compras,
visitar museos, en fin, un viaje
más completo.