1. Elijan un destino desconocido para
ambos, así cada lugar al que vayan
será nuevo para ustedes y en un
futuro podrán recordar que lo
conocieron juntos; además la idea
de ir a algún lado que jamás
han visitado, los llenará de intriga
y emoción, más de la que
ya tendrán por el simple hecho
de ser su luna de miel.
2. Reserven una suite para su primera
noche de bodas: sin importar lo que
cueste, la idea de sentirse consentidos
la primera noche que pasarán
juntos, es algo que las parejas jamás
olvidan y es darle la importancia
que se merece a lo que están
viviendo.
3. Transformen el cuarto de la primera
noche y si es posible de las demás,
en un escondite para enamorados.
Llénenlo de velas aromáticas
para disminuir el estrés que
vivieron durante la organización
de su boda; pidan flores y frutas
frescas al cuarto, coloquen incienso
y siéntanse como en el paraíso
junto a la persona que aman.
4. De ser posible, lleven alguna
grabadora o reproductor pequeño
para escuchar su música preferida
para ponerla en cualquier momento:
un paseo por la playa, una cena romántica,
en su cuarto, etc. No olviden incluir
canciones calmaditas, aquellas que
les recuerden a la época en
que se conocieron y por supuesto
la que bailaron el día de
su boda. Los olores y las canciones
pueden hacer recordar a cualquiera
un momento en específico.
5. No olviden empacar su ropa sexy.
En la luna de miel se vale ¡todo!,
así que tanto el hombre como
la mujer, pueden llevar ropa casual
e íntima con la que saben
que pueden cautivar a su pareja.
Creen expectativas sobre lo que vendrá después,
es decir, hagan que su pareja utilice
su imaginación al no saber
qué le espera por la noche
después de ver cómo
luces durante el día.
6. Escriban un diario. Esto además
de que les ayudará para recordar
los lugares que visitaron cuando
hagan su álbum de fotos, puede
ser una oportunidad para poner por
escrito algún pensamiento
de lo que vivieron ese día.
Será un recuerdo increíble,
sobre todo en diez o quince años
cuando lo vean. Este punto va mucho
para las personas extremadamente
sentimentales que desean recordar
todo con lulos y detalles.
7. Lleven algunas velas para hacer
de cualquier momento algo especial.
Si deciden un día no salir
a cenar o a bailar, llenen su cuarto
con velas y bailen, jueguen a algo
o simplemente platiquen. Pueden apagar
las luces y observar las estrellas
desde ahí ¡lo que sea!...el
ambiente romántico los invitará a
algo más ¡ya lo verán!
8. Planeen un picnic con fogata
y una cena a la orilla del mar o
en medio de un patio lleno de velas
en donde puedan intimidar e intercambiar
ideas sobre lo que han vivido hasta
ese momento, hablar del futuro y
decirse cuánto se aman. No
olviden empacar una botella de vino,
pan, carnes frías y música.
9. Transformen el baño del
cuarto en un auténtico spa:
llenen la tina con agua caliente
y burbujas, rodéenla de velas
y tengan cerca una botella de vino
o champaña...lo que pase después
ustedes lo decidirán.
10. Miren los atardeceres juntos.
Diario elijan una lugar diferente
para hacerlo y no olviden tomar una
foto para recordar cómo terminó un
día más de su luna
de miel.
11. Lleven algunos artículos
sensuales. Puede ser desde algunas
lociones y cremas que pueden aplicarse
el uno al otro, hasta lo que su imaginación
les permita incluir en el paquete.
Deben tomar en cuenta la personalidad
de su pareja, ya que se trata de
crear un “juego” que
les guste a ambos y no se debe forzar
al otro a que lo haga.
12. Planeen una noche de masajes.
Creen una atmósfera especial
para que ambos se sientan relajados
y lo disfruten.
Y por último, no se les olvide
a cada momento recordarle a su pareja
cuánto la aman. Aunque seguramente
ya lo sabe, qué mejor que
decírselo en un lugar hermoso
y lejos de todo. No creo que a alguien
le importe escucharlo una y otra
vez y menos en la luna de miel.