El
Champagne es súper importante
en cualquier matrimonio, es una tradición
servirlo para brindar luego de la
boda, ya sea religiosa o civil. A
continuación te presentamos
algunos tips para que puedas disfrutar
al máximo de esta deliciosa
bebida:
·
Enfríalo lentamente, normalmente
la temperatura ideal de servicio es entre
6 y 8 ºC. Para lograrlo puedes ponerlo
en la parte menos fría de la refrigeradora
por aproximadamente doce horas. Otro
método bastante efectivo es sumergirlo
en una cubeta con agua y hielo por media
hora. El exceso de enfriamiento puede
hacer que pierdas sus propiedades.
·
La temperatura ideal de servicio es entre
8 y 12 ºC, lo cual se logra al momento
de servicio en contacto con la copa.
Si se sirve muy frío pierde todo
su sabor; por el contrario, si está muy
caliente, perderá espuma y su
especial aroma.
·
Trata de conservar las botellas en un
ambiente fresco, sujeto a las menores
variaciones en la temperatura. Dado que
normalmente no contamos con una cava
en casa para mantener las condiciones
ideales, es recomendable observar por
lo menos estas reglas para mantener al
máximo sus propiedades.
·
Una vez comprado, trata de guardar las
botellas echadas para que el licor esté en
contacto con el corcho y así impida
que este se reseque y permita el ingreso
de aire que malograría el champagne
(recuerda que es un tipo de vino).
·
Nunca expongas las botellas directamente
a la luz, pues su efecto es fatal para
el champagne. Según los entendidos,
bastan 78 horas para que esta bebida
se deteriore si está expuesta
a la luz del sol. A modo de curiosidad,
las únicas lámparas que
no producen este efecto son las de sodio.