Ya pidieron tu mano, ya te dieron
anillo y ahora hay que planear con
bastante anticipación todo
lo relacionado a tu boda, tienes
que planear con tu novio la “logística” del
inolvidable evento, así la
recordarán y disfrutarán
mucho más.
Desde luego, para ti como novia,
el seleccionar tu vestido es un punto
emocionante que vale la pena realizar
a plenitud.
Ten presente que éste será tu “carta
de presentación” y que
tu personalidad se reflejará en
esta elección.
¿Qué considerar al
seleccionar tu vestido de novia?
Bueno, entre lo más importantes
está:
¿Cuál será el
lugar, horario y temporada donde
se realizará la boda?
¿
Qué tipo de boda tendrás? ¿Sencilla,
suntuosa, relajada, clásica,
tipo mexicana, en playa o no habrá recepción?
¿
Cuál es tu presupuesto para
el vestido y sus accesorios?
¿
Qué complexión tienes? ¿Eres
alta, bajita, delgada, no tanto;
tienes mucha cadera o poca, mucho
busto o poco etc.?
¿
Cómo es tu personalidad? ¿Glamorosa,
sencilla o sofisticada?
¿
Cuál es la moda? ¿Cuáles
son las tendencias actuales y de éstas
cuales te favorecen?
Teniendo todo lo anterior definido
en “tu mente” inicia
la búsqueda sólo en
sitios que vayan de acuerdo a tu
gusto, presupuesto y estilo.
De preferencia no vayas a más
de 3 ó 4 casas de diseñadores
o tiendas, ya que puedes confundirte.
Trata de evitar que te acompañen
demasiadas personas a las casas de
novia, que sólo sea una o
dos y cuida que no interfieran de
más en tu decisión.
No pierdas de vista que tu serás
la novia, ellas sólo opinarán
con sugerencias.
Es importante que además
de pensar que te verás sensacional
ese día, piensa en la comodidad,
serán muchas horas con un
vestido diferente a los que traes
a diario y en una situación
especial. Quizás seas de las
que bailarán toda la fiesta.
Piensa qué tipo de mangas
te “dejarán” bailar;
en si usarás crinolina, cuál
sientes cómoda para bailar
y, desde luego, no escatimes en unos
finos y cómodos zapatos, son
los que te mantendrán de pie
toda la boda y serán la diferencia
entre sufrirla o disfrutarla.
Otros detalles en los que tienes
que pensar...
¿En qué temporada
del año te casas? ¿Primavera-Verano...
Otoño-Invierno?
Si es en Primavera-Verano, definitivamente
será un vestido ligero, casi
siempre sin manga o con mangas pequeñas,
o el muy solicitado strapless. Las
telas deben de ser cómodas
como seda y algodón en sus
diferentes mezclas y acabados. ¡Que
te sientas y te veas fresca... cómoda!
Si es Otoño-Invierno lo ideal
es manga corta y solamente si te
casas en un lugar muy frío,
se recomienda manga larga, ya que
ha ido desapareciendo, por la incomodidad
que representa. En Otoño-Invierno
se puede llevar chalina, torerita
o chaquetita, si te decides por un
vestido strapless o con tirantes.
¿Tu recepción es en
jardín o en salón?
Si es en jardín, lo ideal
son las telas de fibras naturales
como la seda. Un vestido que iría
estupendo sería sin mangas,
sin cauda o con una pequeña
cauda desmontable, de preferencia
mate, sin brillos y sólo con
detalles sencillos, no muy recargados.
Si la boda es en salón (por
la noche), puedes lucir un vestido
con una cauda integrada o desmontable
y la tela puede ser con brillo ligero,
con más detalles de bordado
o aplicaciones; desde un vestido
suntuoso, hasta uno sencillo con
un buen corte, detalles originales
y siempre tus accesorios (velo, tocado
y ramo) armonizando con tu diseño
de novia.
Recuerda tu personalidad será plasmada
en plenitud en tu vestido de novia,
selecciona uno con el que te identifiques
plenamente y conserva tu estilo.