Necesitas tener bastante tiempo
libre para buscarlo, además
de encontrar aquel que vaya con tu
figura.
Encontrar el vestido de novia con
el que soñamos no es una tarea
fácil, ya que necesitas tener
bastante tiempo libre para dedicarlo
a ello, además encontrar aquel
que vaya con tu figura, que se adapte
a tu presupuesto etc., se requiere
de mucha paciencia. Por ello, te
damos algunos consejos para hacer
tu búsqueda más fácil
y puedas encontrarlo más rápido
de lo que imaginas.
1. Busca algunos modelos y visita
varios almacenes o diseñadores
Tienes que estar informada de todas
las opciones que existen, de cuáles
son las últimas tendencias
y dónde puedes obtener los
mejores precios. En la Guía
de Empresas Prestigio, al final de
la revista, podrás encontrar
algunos proveedores los cuales puedes
visitar con toda confianza.
2. Lleva algunos recortes de revistas
Antes de iniciar la búsqueda,
ojea unas cuantas revistas de novia
y separa aquellos modelos que te
gusten. Si te gusta la parte de arriba
de un vestido, o si ves un escote
bonito, una caída hermosa
o un vestido fenomenal, recórtalos
y guárdalos para llevarlos
contigo cuando vayas a las tiendas
de novia o con el diseñador.
3. Inicia el proceso de búsqueda
con anticipación
No importa si faltan todavía
diez o doce meses para tu boda, mientras
antes encuentres tu vestido será mejor,
porque aparte de que te quitarás
un peso de encima, tendrás
el tiempo suficiente para hacerle
arreglos, en caso de que sea necesario
o que te lo envíen de su lugar
de origen (muchas tiendas cuentan
con modelos importados que hay que
encargarlos con tiempo). Además
debes recordar que la mayoría
de los accesorios dependerán
del estilo del vestido que hayas
elegido.
4. Tómate tu tiempo
Elige un día para salir a
buscar tu vestido de novia. No hagas
ninguna otra cita ese día
y si no terminas, separa de una vez
otro día para continuar la
búsqueda en las tiendas o
visitar los diseñadores. Recuerda
que nadie puede sugerirte el traje
que te queda sin verte físicamente,
sólo probándote los
vestidos puedes ver lo que a ti te
sienta bien.
5. Ten en cuenta el estilo de tu
boda
Debes tener muy en cuenta algunos
detalles de los cuales depende tu
vestido de novia, como: el día
y mes de tu boda, la hora, el lugar,
el presupuesto con el que cuentas
y sobre todo la idea de cómo
lo quieres.
6. Prueba, prueba y prueba
Una vez que te muestren varios modelos
de acuerdo a tu tipo de boda, pruébate
incluso los vestidos que nunca te
han gustado y los que crees que jamás
te quedarán bien. No te imaginas
la cantidad de novias que se han
sorprendido al comprarse el vestido
que habían rechazado al principio.
Tal vez creas que el corte imperio
no te va bien o el escote de corazón
te parezca cursi, pero no pierdes
nada poniéndotelo para ver
cómo se te ve a ti.
7. Ve con alguien de confianza
Puedes pedirle a tu mamá,
a una amiga o a tu hermana que te
acompañen. Ellas, que conocen
tus gustos y personalidad, podrán
ver desde otro ángulo diferente
al tuyo, te animarán a probarte
cosas que tal vez no te atrevas y
te ayudarán a elegir el modelo
ideal. Además pueden hacerte
ver lo que te sienta mejor de cada
vestido y lo que no, para que de
cierta forma, no te empeñes
en algo que tal vez no te quede bien.
Sólo recuerda que mientras
más personas te acompañen,
más puntos de vista tendrás
y más difícil se hará la
decisión de compra o la elección
del diseño.
8. No te conformes con cualquier
vestido
No te desesperes ni te conformes
con cualquier modelo, sólo
porque la vendedora o el diseñador
insistan en que ese es el que se
te ve bien o porque ya te sientes
cansada. Recuerda que es el día
más especial de tu vida y
seguro que si sigues buscando encontrarás
el vestido de tus sueños ¡no
te desanimes!.
9. Elige sólo modelos de
tu talla
Tal vez será difícil
que encuentres un vestido que te
quede como “hecho a la medida”,
pero en la mayoría de los
casos, a uno de tu talla será probable
que le puedan hacer algunos ajustes
para que se te vea perfecto. Aún
así, no te empeñes
en un vestido que te encantó y
que es talla diez si tu eres talla
cuatro, ya que por mucho que lo puedan
arreglar, en la tienda no son las
hadas madrinas de Cenicienta para
hacer magia.
10. Tu tono de piel te ayudará a
decidir el color
Las diversas tonalidades de blanco
que existen en cuanto a vestidos
de novia complican su elección.
Si eres de tez blanca, el color beige,
blanco con tonos rosas o almendrado
te quedan; si tu tez es blanca rosada,
te conviene elegir un vestido de
tonos cremosos; si tu piel es más
bien amarilla, inclínate por
el blanco almendrado o el champaña
y si tu tez es morena, te queda cualquier
tipo de blanco, sobretodo el brillante
y el color champaña.
11. Toma en cuenta la comodidad
Una vez que tengas el vestido puesto,
haz varios movimientos para ver cómo
lo sientes: Brinca, agáchate,
salta, baila, aplaude, abraza, camina,
etc. Recuerda que tendrás
el vestido puesto por muchas horas,
por lo que deberás sentirte
muy bien con él.
Y por último, recuerda que
el vestido que elijas te debe hacer
sentir y lucir como reina, debe destacar
tu personalidad y tu estilo propio:
moderna, sexy, jovial, etc. Tu boda
es el día en el que debes
sentirte y verte mejor que nunca.