Durante las largas horas de trabajo,
hay que darse un tiempo, mínimo
cada hora, para estirar el cuerpo y relajarlo,
pensar en otra cosa, comer a tiempo cada
día, con calma y bien y organizar
adecuadamente todas tus actividades diarias,
que seguramente incluyen otras que no
son trabajar.
El darse una pausa de tiempo, ha demostrado
que la persona puede ser más efectiva,
productiva y tranquila en su trabajo.
Te sugerimos que cada hora.
- Te levantes de tu silla o te sientes
si trabajas de pie.
- Camina un poco dentro y alrededor de
tu oficina o lugar de trabajo, sin prisa,
concentrándote en tu cuerpo y
pensando en otra cosa que no sea tu trabajo.
- Abre y cierra fuertemente las manos
unas 20 veces y gira las muñecas
otro tanto.
- De pie, recárgate sobre tu escritorio
y empújalo con fuerza, de la misma
forma como si fueras a cargarlo jala
hacia ti.
- Estira un brazo y coloca tu mano sobre
la nuca, alterna los dos brazos.
- Párate y camina de puntas y
talones unas 20 veces.
- Mueve la cabeza de un lado a otro y
alterna subiendo y bajando los hombros,
que debes mover también en forma
circular.
- Abre y cierra los ojos varias veces
y de repente desvía la mirada
un ratito de la computadora o los documentos
que estés revisando y enfoca tu
mirada hacia lo más lejano. Utiliza
siempre lentes o pantallas antireflejantes
y al trabajar pon el tamaño de
letra que no te obligue a forzar la vista.
- Abre y cierra la mandíbula lenta
pero fuertemente.
- Sentado, sube y baja las piernas varias
veces.