Son numerosas las situaciones en que
nuestra mente se ve tan atareada que
cuando nos correspondería descansar
somos incapaces de hacerlo porque no
paramos de pensar.
Esto es un verdadero problema, especialmente cuando nuestra actividad mental
ni siquiera nos deja dormir bien.
Por ello aquí te ofrecemos un sencillo ejercicio infalible para relajar
tu mente y descansar plenamente:
Lo primero es buscarse un lugar tranquilo y cómodo donde podamos tumbarnos.
El ejercicio se realizará con la habitación a oscuras y los ojos
cerrados.
Una música agradable y un poco de incienso pueden ser utilizados para
favorecer tu relajación.
Respira profundamente tres veces.
Elimina toda la tensión de tu cuerpo y ve relajándolo desde los
pies a la cabeza.
Tómate el tiempo que necesites.
Ahora visualiza tu cerebro, e imagina que tiene dos puertas.
Visualiza que las dos puertas están abiertas y cómo los pensamientos
que entran por la puerta de la izquierda se van por la puerta de la derecha.
Es ahora el momento de cerrar la puerta de la izquierda impidiendo que ningún
pensamiento pueda entrar en nuestro cerebro.
Centra tu atención en los que todavía están en tu mente
y vete despidiéndolos y observando cómo van saliendo de ti por
la puerta de la derecha.
Cuando haya salido el último pensamiento, cierra la puerta de la derecha.
Así, ahora tu cerebro es una habitación vacía que está a
oscuras.
No hay pensamientos, no hay nada. Mantén el estado de vacío mental
todo lo que te sea posible, y si lo haces para poder dormir bien, déjate
dormir con esa sensación.