Se trata de una técnica sencilla,
cuya ventaja es que puede realizarse
en cualquier momento o situación,
de pie o sentado, con los ojos cerrados
o abiertos, tanto durante un embotellamiento
de tránsito como antes de una
entrevista de trabajo. Incluso ha demostrado
ser una eficaz inductora del sueño:
· Siéntese confortablemente,
y si puede cierre los ojos. Relaje
los músculos.
· Respire profundamente.
Para estar seguro de que lo está haciendo
bien, ponga una mano en su abdomen
y otra en su pecho. Inspire lentamente
por su nariz, deberá percibir
que es su abdomen- no su pecho- el
que aumenta de volumen.
· Exhale lentamente. Concéntrese
en su respiración. Mientras
hace todo esto, internamente repita
una afirmación positiva o
una palabra sagrada.
· Si se "filtra" algún
otro pensamiento no repare en él.
Simplemente concéntrese en
su respiración y en la palabra
sagrada u afirmación.
Más allá de hacer
este ejercicio cada vez que se sienta
estresado, los expertos recomiendan
realizarlo una vez por día
como una forma segura de fortalecer
el cuerpo y el cerebro contra el
estrés.