Medita cada día: la meditación
es una excelente opción para recuperar
la vitalidad y la serenidad. No hace
falta hacerse budista para disfrutar
de sus beneficios, puedes hacerlo tú sola
en casa: siéntate sobre un cojín,
cruza las piernas, concéntrate
en la postura y la respiración
y medita unos minutos. Un ejercicio simple
y fácil.