Pecho: Haga una aspiración
profunda y contenga la respiración
durante unos cinco segundos. Sienta la
tensión en el pecho y después
exhale el aire, concentrándose
en la sensación de relajación.
A continuación vuelva a respirar
profundamente. Sienta la tensión.
Contenga la respiración durante
unos cinco segundos, exhale y relájese.
Mantenga la respiración superficial
y relájese como antes. Cada vez
que exhale debe sentir el alivio de dejarse
llevar. Continúe practicando este
ejercicio durante un minuto.
Estómago: Encoja
los músculos situados alrededor
de la zona del estómago como si
se estuviera preparando para recibir
un golpe. Sienta la tensión mientras
los músculos están encogidos
y rígidos. Mantenga esa posición
durante unos cinco segundos. Después,
relájese y deje caer los músculos
de estómago, relajados. Siga notando
la sensación de dejarse llevar
durante el minuto siguiente.
Y ahora, durante otro minuto, concéntrese en relajar todos los músculos
situados alrededor de su estomago, en el pecho, boca, cuello, ojos, frente, nuca,
hombros, brazos y manos.