Nos acostamos o nos sentamos con la
espalda recta y el cuello relajado, tomamos
una profunda inspiración en la
que notamos como las costillas y el abdomen
se expande.
Contraemos la musculatura de los pies sentimos como se tensan y luego se relajan,
repetimos la misma operación con las pantorrillas, las rodillas, los muslos,
los glúteos, la pelvis.
Después de cada relajación tomamos una profunda inspiración
y las zonas por las que hemos pasado las notamos relajadas.
Seguimos con el abdomen, el pecho, la espalda, los brazos y el cuello.
Tensamos y soltamos los músculos faciales.
Nos quedamos en un estado de relajación durante unos minutos centrándonos
en nuestra respiración.
Por ultimo empezamos a notar como se van despertando nuestros músculos
empezando por los pies
Al abrir los ojos notamos que estamos muy relajados y renovados.