Por el bien de nuestra salud, tanto
mental como física, es bueno relajarse,
pero hacerlo no resulta tan fácil.
No sabemos cómo, ni dónde
ni cuándo y basta que nos digan
que cerremos los ojos y que nos imaginemos
un magnifico paraje para que nuestra
cabeza empiece a darle vueltas a todo
un sinfín de problemas.
Sin embargo, existe un método
de relajación muy simple al alcance
de todo el mundo y que para realizarlo
no hacen falta muchas sofisticaciones
ni palabras salidas de ultratumba.
Es la conocida "relajación
de Jacobsen", llamada también "relajación
progresiva".
Partiendo de la base de que la tensión
del cuerpo esta directamente relacionada
con nuestra tensión anímica,
nos basta con relajar nuestros músculos
para relajar nuestra mente.
¿
Y cómo se relajan los músculos?
El método consiste en ir contrayendo
y descontrayendo, uno tras otro, los
principales grupos musculares, empezando
por las manos y terminando con los pies,
pasando por los hombros, brazos, nuca,
cara, tripa, nalgas y piernas. La tensión
de cada parte de cuerpo se mantiene durante
unos 7 segundos (basta contar hasta diez)
y después se mantiene completamente
relajada durante unos 40 segundos (un
ratito).
Te tumbas cómodamente en el suelo
encima de una alfombra o en un colchón
duro, cierras los ojos y te concentras
en tu cuerpo.
Se procede de esta forma:
Manos: Se cierra el puño de las
dos manos bien fuerte y transcurrida
la tensión se relajan manos y
dedos
Hombros: Se suben los hombros hasta las
orejas, se mantienen subidos y se relajan
Brazos: Se presionan los antebrazos bien
fuerte contra el suelo y se relajan
Nuca: Se presiona el occipucio (parte
trasera de la cabeza) contra el suelo
notando tensión en la nuca y se
relaja
Cara: Tensas los músculos de la
cara, frunciendo la frente, cerrando
bien fuerte los ojos y arrugando la cara
como una pasa y se relaja
Tripa: Se aprieta el abdomen al máximo
hacia adentro y se relaja. Se hace también
sacando el abdomen al máximo hacia
fuera.
Nalgas y piernas: Se aprietan los músculos
de las nalgas y muslos estirando las
piernas y se relajan
Pies: Flexionar los pies con las puntas
señalando hacia arriba (pie en
flex), notando tensión en las
pantorrillas y se relajan. Se hace también
colocando los pies de punta como una
bailarina, notando tensión en
la tibia y se relajan
Para finalizar, abres los ojos, respiras
profundamente y te estiras y desperezas
como un gato o como si te levantaras
de una larga y reparadora siesta. Tus
músculos se habrán relajado
y también tu mente.