Muchas veces nos pasa que nos
dejamos vencer por la tentación,
y comemos todo lo que no deberíamos.
Para esos momentos en que quisiéramos devolver el tiempo, para remediar
el daño y no comernos todos esos exquisitos antojos, es que está pensada
esta dieta.
La dieta en sí busca disminuir radicalmente el nivel de calorías
injerido, para perder el exceso y para limpiar el organismo de toxinas producidas
por un día de alimentación desordenada y poco balanceada. Eso sí,
se advierte que este regimen no puede hacerse por más de dos días,
ya que su nivel calórico es muy bajo, y podría ocasionar trastornos.
Su nivel nutritivo y calórico es muy bajo por lo que activa el sistema
de combustión de grasas.
Desayuno:
Un licuado de agua y manzana, sin azúcar ni edulcorante.
Media mañana:
Un tomate y una manzana.
Almuerzo:
Sopa sin grasa de verduras, un vaso de jugo de naranja, y una ensalada de frutas
varias.
Merienda:
Una taza de té con edulcorante, una naranja