En este mundo, en que el ser humano
se ve bombardeado por todo un ideal
estético, muchas personas
se matan por perder unos cuántos
kilos.
Sin embargo, como la condición
humana es siempre inconforme, y nos
encontramos con gente blanca que
quierer ser morena, y gente alta
que quiere ser pequeña, también
hay gente que más bien busca
dietas y hace todo lo que esté a
su alcance para engordar.
En general, se piensa que como estas
personas simplemente no engordan,
aunque coman todo lo que quieran,
son más que afortunadas, y
las que buscan adelgazar las envidian
sinceramente. Pero, ellos se sienten
igual de frustrados que aquel que
no adelgaza, pues siempre están
demasiado flacos y por ejemplo les
resulta difícil encontrar
ropa que les quede.
Así las cosas, se han tenido
que confeccionar diversos regímenes
para engordar. Cuando se hace una
dieta independientemente de si es
para engordar o para adelgazar, lo
ideal es redimensionar los hábitos
alimenticios, para así suministrarle
al organismo los nutrientes que se
necesitan en la proporción
justa. El problema es que la mayoría
de quienes lo hacen, tienen el motivante
estético, y no el de la salud.
Cuando se inicia un regimen alimenticio,
es importante ir donde el médico
y tener claras las razones de nuestro
aumento de peso o de la disminución
de peso. Las causas puede ser desde
una característica hereditaria,
hasta un problema de nivel endocrino,
como el hipotiroidismo o hipertiroidismo,
o incluso un desorden hormonal.
Sin embargo, toda persona inconforme
con su peso, se siente frustrada
sea por estar gorda o por estar flaca,
y en cualquiera de los casos se siente
fea, y por lo tanto deprimida.
Parecería evidente que para
engordar, lo que hay que hacer sería
comer desenfrenadamente todo lo que
nos gusta, pero no es así.
En realidad, se debe acudir a un
experto en nutrición, que
realice un plan de alimentación,
el cual debe incluir todos los grupos
alimenticios es decir, de los lácteos,
de las frutas, de las hortalizas,
el grupo de las carnes, los cereales
y también de las grasas, aunque
con medida.
Además, como con cualquier
régimen alimenticio es importante
que se complemente con ejercicios,
para que no se desproporcione la
grasa en el cuerpo. Asimismo, hay
que tomar en cuenta la edad de la
persona, su historial clínico
y la cantidad de peso que se quiera
ganar. Así, a las personas
que buscan aumentar entre 2 y 5 kilos,
se les recomienda que bajen su actividad
física, que reposen más,
se les medica un suplemento alimenticio,
y se les indica que hagan siesta
después de cada comida.
Pero, lo más importante es
que sea siempre bajo la supervisión
de un médico, para evitar
daños severos a la salud que
impliquen consecuencias graves. Cada
persona tiene un cuadro diferente,
por lo que la dieta debe ser proporcionada
por un experto para esa persona en
particular, y nunca se deben hacer
dietas a lo loco. Es sólo
una cuestión de salud.