Los beneficios fisiológicos
que se logran a través de
la práctica del yoga son muy
variados y dependen de muchos factores
como el estado físico y mental
de la persona, qué tipo de
enfermedad tiene (si es que tiene
alguna), de la alimentación,
de cómo tome la práctica,
entre otros. Aunque no se sabe exactamente
cuál es el mecanismo, se puede
inferir que se produce un cambio
energético que modifica todo
el funcionamiento del organismo,
equilibrándolo.
El yoga trabaja sobre los Chakras,
que son centros de energía
que están localizados en determinadas
partes del cuerpo. Trabajando sobre
esos centros, lo que hacemos es armonizar
la zona y permitir que la energía
circule, fluya.
Muchos médicos, cuando ven
que un paciente está estresado,
le recomiendan hacer yoga. En general
lo utilizan como complemento de un
tratamiento, y sucede que hay muchos
que sobreestiman los alcances del
yoga o lo recomiendan a personas
que no obtendrán los beneficios
que buscan. Los kinesiólogos
se ocupan de tratar los problemas
de las posturas y tensiones corporales,
y son los que indican el yoga justamente
cuando se dan cuenta de que las cosas
pueden mejorarse con este tipo de
práctica.
Hay muchos tipos diferentes de yoga,
tales como: Hatha Yoga, Kundalini
Yoga, Raja Yoga, Tantra Yoga, Sapta
Yoga...
Algunas teorías subyacentes
difieren, y en la práctica
hay yogas que son más estáticos
y otros yogas que son más
dinámicos. Algunos tipos de
yoga les prestan mas atención
a las posturas de pie, otros a la
respiración. El Hatha Yoga
es el yoga físico, del cuerpo;
el yoga que podríamos llamar ´de
la mente´ es el Raja; el Kundalini
es el del movimiento.
Para el Hatha Yoga, que es el que
se practica en general en Occidente,
se necesita un salón amplio
como los utilizados para hacer gimnasia.
Es importante sentirse cómodo,
sin frío ni calor. Se utiliza
también otros objetos complementarios
como son la barra fija, colchonetas,
lazos o sogas y música. El
ambiente debe permitir la concentración
y la comodidad de movimientos. La
indumentaria adecuada es la ropa
cómoda: joggings y sin calzado.
Generalmente se trabaja descalzo
porque las posturas trabajan los
músculos del pie. Se trabaja
con la fuerza no sólo de las
piernas sino también la de
los dedos. Las diferentes posturas
involucran posiciones del pie que
no son fácilmente realizables
con calzado.
Cada escuela tiene su verdad, pero
el objetivo de todas las posturas
es uno solo: poder llegar a la meditación.
Después de una clase de yoga
o de hacer yoga, ya estás
en condiciones de relajarte y empezar
a meditar.