La mayoría de los especialistas
recomiendan la práctica del
ciclismo después de los 40,
pero también coinciden en
que se deben tomar ciertas precauciones.
En dos ruedas. Millones de personas
en todo el mundo, muchas de edad
avanzada, utilizan la bicicleta como
medio de transporte, forma de ejercitarse
físicamente y de realizar
tratamientos terapéuticos,
o simplemente como recreación.
Algunas precauciones son, sin embargo,
necesarias.
La aparición de irritaciones,
granos que pueden infectarse o aparición
de masas dolorosas en escroto, testículos
y la región genital, después
de largos períodos de andar
en bicicleta (sobre todo en superficies
muy irregulares), puede evitarse
siguiendo algunas recomendaciones.
-Para empezar, se sugiere comprar
asientos con diseños ergonómicos
y bien acolchados, al igual que bicicletas
con suspensión que absorban
el impacto de las vibraciones del
camino.
-Ajustar el ángulo de la
silla de manera horizontal o hacia
arriba, para no recargar el peso
totalmente en la zona de apoyo.
La incidencia del mal uso de la
bicicleta en el cuerpo humano, se
evaluó a través de
una investigación desarrollada
en el análisis de dos grupos
de ciclistas: el primer equipo (de
personas aficionadas) ejercitó 2
horas durante 6 días, un total
de 50,000 kilómetros en el
año, el segundo conjunto estaba
integrado por personas que nunca
habían practicado ese deporte.
Al final del período, tras
una serie de ecografías en
los testículos, se determinó que
la aparición de lesiones (terminaciones
de fibras nerviosas y dificultad
de circulación en el pene),
fue mucho mayor en los primeros que
en los segundos.
Otro inconveniente común
en el ciclismo es el riesgo de lesiones
por golpe n la cabeza. Al respecto
los analistas recomiendan el uso
incondicional de cascos con una capa
de poliestireno, material que absorbe
el golpe, para evitar las cada vez
más frecuentes lesiones cerebrales
y que el impacto sobre el cráneo
y cerebro sea menor.
Se debe saber también que
el ejercitar físicamente con
una bicicleta, no necesariamente
significa tener que forzar un resultado.
Se aconseja siempre mantener una
velocidad moderada y disfrutar del
camino, sea cual sea el objetivo.
El estar condicionado a un tiempo
de recuperación o a llegar
lo antes posible en bicicleta puede
ser peligroso para el físico.
La aparición de desgarros
y contracturas pueden ser síntomas
claros de un sobre esfuerzo. Ante
estas señales, consulte a
un médico.
Todo esto, sin embargo, no quita
certeza a una de las mejores recomendaciones
posibles: pasee en bicicleta.