El estar permanentemente sentada
en una silla durante un largo periodo
de tiempo, puede causar contracturas
y dolores intensos en zonas puntuales
del cuerpo. Para contrarrestar ese
efecto doloroso, existen diferentes
ejercicios de relajación.
Estando sentada, colocarse en posición de banco en el suelo, separar las
piernas a la altura de los hombros y realizar curvaturas y quebraduras como un
gato, acompañando con respiraciones profundas y lentas. Realizar este
ejercicio repitiéndolo 10 a 15 veces.
Luego, volverse a colocar en la
misma posición y tratar de
tocar el suelo con el hombro opuesto,
realizando 3 rebotes con el hombro
acompañando con extensión
de brazo hacia arriba, como queriendo
tocar el cielo raso. Realizar de
10 a 20 veces con cada hombro. En
la misma posición anterior
extender brazo y pierna opuesta al
mismo tiempo apuntando con la planta
del pie y la palma de la mano hacia
el frente opuesto (Repetir de 10
a 20 veces).
Y por ultimo, ubicarse boca arriba,
flexionar las piernas semiabiertas
hacia el pecho, tomándose
las rodillas con las manos, y realizar
3 rebotes al pecho presionando con
las manos hacia el cuerpo repetitiendolo
de 10 a 20 veces.
Una vez realizado este ejercicio
se podrá ir mejorando de a
poco de las dolencias producidas
por el sedentarismo, sin embargo
muchas mujeres prefieren dedicar
un tiempo a la gimnasia en el hogar.
Y uno de los preferidos por sus cualidades
y beneficios es el step:
El step es el ejercicio aeróbico
que se desarrolla con una pequeña
tarima de 20 centímetros de
alto y una base de 60 de ancho por
45 de largo y genera un mejoramiento
considerable en el fortalecimiento
de el sistema cardiovascular, en
los pulmones y la tonificación
de los músculos.
Sesenta minutos de trabajo físico
en el step, son suficientes para
generar los efectos que este tipo
de gimnasia otorga, especialmente
en los que involucran movimientos
de brazos y piernas.
Para aprovechar todos sus beneficios,
es necesario combinar además,
una respiración profunda (ingresando
el aire por la nariz y exhalándolo
por la boca), y los movimientos deben
ser armoniosos y prolijamente precisos,
sin brusquedad ni apuro.
La complementación de estas
ventajas se dan con la aplicación
de agua fría sobre el cuerpo
recién ejercitado, cerrando
los poros y evitando la perdida de
la energía acumulada en la
tonificación de los músculos.
Una variante es ducharse con agua
caliente o tibia y luego pasarse
una esponja con agua fría.
Entre serie y serie debe tomarse
necesariamente un minuto a un minuto
y medio, y entre dos ejercicios diferentes,
entre 1 y 3 minutos.