Las
carteras y bolsas no solo son un
accesorio práctico y funcional,
sino también una fuente inagotable
de elegancia y estilo. Sepa cómo
elegirlas.
Las carteras son mucho más que
un accesorio para transportar nuestras
cosas: son también parte de nuestra
apariencia, y revelan mucho de nosotras.
No existen carteras “meramente
funcionales”. Todas son parte de
nuestra vestimenta, y dicen mucho acerca
de nuestra personalidad, lo que hacemos,
y nuestra actitud frente a la vida. Al
igual que con cualquier prenda, podrá hacernos
ver atractivas, elegantes, seductoras,
o bien ridículas, poco interesantes,
o incluso deprimentes, si es que está muy
maltratada, rota, o sucia.
Cuando nos dirigimos a comprar una cartera,
debemos tener en cuenta dos aspectos
fundamentales: tamaño y función.
En efecto, no son pocas las mujeres que
sufren de dolores en los hombros, la
espalda, y el cuello, por el hecho de
llevar una cartera demasiado grande o
recargada.
Eligiendo la cartera adecuada
En primer lugar, debe saber que si usted
es una mujer de baja estatura, sin dudas
deberá utilizar bolsos pequeños,
puesto que estos deben conservar una
determinada proporción con su
tamaño. Las mujeres altas, en
cambio, deben cuidar que la cartera no
quede desproporcionada con respecto a
su cuerpo.
a. Para el trabajo
Si desea adquirir una cartera para utilizar
en su trabajo diario, deberá tener
en cuenta otra serie de cuestiones. En
primer lugar, será muy bueno contar
con un bolso de cuero, y de color oscuro,
de modo que pueda ser utilizado como
una especie de portafolio, y también
pueda resistir más el uso y disimular
sus manchas y rasgones, algo que muy
comúnmente se produce con el uso
diario.
Por supuesto que, sin desatender a la
proporción con su tamaño,
como bien hemos observado anteriormente,
lo ideal sería que sea bien amplia,
pues cualquier trabajo nos requiere transportar
una gran cantidad de elementos todos
los días.
b. Para la noche
Muy distinto es el caso de la noche.
Allí, las carteras deberán
ser bolsos de mano, es decir de un reducido
tamaño, incluso hasta el mínimo
posible.
La cartera de noche, suele ser utilizada
para transportar objetos muy pequeños,
tales como el lápiz labial, una
crema, llaves, los pañuelos de
tissue, o, como mucho, el teléfono
celular.
Es muy importante que la cartera quede
a la vista como un objeto complementario,
casi como un detalle. Para esto, no debe
nunca ser de un color más visible
que el del vestido (ejemplo, vestido
negro, cartera blanca), aunque tampoco
tiene que ser obligatoriamente del mismo
color. Por ejemplo, no quedaría
mal un vestido negro con una cartera
roja.
Además, será óptimo
que tengan una correa corta, o, en su
defecto, que sean de manija. No debería
reparar mucho en su precio, puesto que
este tipo de carteras, al ser utilizadas
sólo en eventos especiales, se
desgastan muy poco y duran mucho, sin
pasar de moda. Además, las actuales
están confeccionadas con nuevos
materiales, que poseen una mayor resistencia
y durabilidad, sin por esto perder su
elegancia.
Como señalamos, los diseños
de carteras suelen mantenerse a lo largo
del tiempo. Por supuesto que, igualmente,
siempre pueden verse novedades. Una de
ellas son los denominados diseños
ergonómicos, que pueden adaptarse
a los diferentes tipos de cuerpos, por
lo que resultan de lo más cómodos.
La importancia de la marca
Y, como cualquier prenda, las carteras
no podían dejar de tener marcas
distintivas, que sin dudas le dan mucha
clase y estilo por sí solas.
Las dos más reconocidas, son las
Christian Dior y las Gucci. En el primero
de los casos, podremos distinguirlas
gracias a su distintiva felpa que suele
venir en tonos grises, azules, y negros.
Gucci, por su parte, es mucho más
versátil en toda su producción,
puesto que produce un gran número
de diseños, tanto cortos como
largos.
Luego podemos encontrar las Louis Vuitton,
sin ningún lugar las más
famosas de París, la capital de
la moda. Sus carteras compiten palmo
a palmo con todas las de los fabricantes
de punta, e incluso el año pasado
llegaron a ser las más vendidas.
Por último, encontramos las clásicas
Fendi, desde siempre oscuras y muy robustas,
y las Prada, que poseen unos de los diseños
más extravagantes, aunque sus
adeptas se cuentan por miles a lo largo
de todo el mundo.