Por
lo general se piensa que las cremas
serán
las maravillas que tonifiquen, humecten,
relajen limpien e hidraten la piel, y
en realidad lo hacen, pero se necesita
poner mucho de nuestra parte para que
funcionen a un 100%. Ejercitarse oxigena
la piel y la hace verse más joven,
tomar mucho agua la hidrata, asolearse
con el debido factor de protección
previene las arrugas, llevar una dieta
balanceada la mantiene sana y lo más
importante ¡cero estrés!
Pues es uno de los factores que más
daña a la piel.
Para mantener una piel sana se deben
llevar los siguientes pasos básicos:
limpieza, hidratación, protección,
nutrición y estimulación.
Si tu piel es grasa usa mejor una loción
astringente en vez de una crema nutritiva.
El cutis se debe de limpiar, pase lo
que pase, TODAS las noches, aún
cuando no te hayas maquillado pues el
ambiente, la contaminación y el
polvo lo afectan. Trata de utilizar un
desmaquillante especial para ojos ya
que muchas veces los rímeles y
delineadores son a prueba de agua, pero
nunca con aceite de bebé porque
tapa los poros de la piel; trata de comprar
alguna crema suave para ojos y límpialos
muy bien, ya que son una de las partes
más sensibles del rostro y tu
principal medio de expresión.
Para limpiar el cutis se pueden utilizar
cremas desmaquillantes no grasosas o
un jabón de PH balanceado para
evitar la resequedad, los limpiadores
en gel son también eficaces y
son cero grasosos. Posteriormente utiliza
alguna loción refrescante que
te dará una sensación de
pureza y ayudará a cerrar los
poros. Luego aplica una crema ligera
humectante con factor de protección
solar y de vez en cuando una crema nutritiva
un poco menos ligera y ¡¡¡lista!!!
.
De vez en cuando trata de aplicar mascarillas
limpiadoras, humectantes y exfoliantes
que van desde el remedio de la abuelita
hasta las más sofisticadas y de
marca, y sobre todo descansa y come bien
porque ello se refleja en tu aspecto
y por supuesto que en tu cutis. Además
para una limpieza de SPA y a fondo coloca
una olla de agua hirviendo, con mucho
cuidado, frente a tu rostro, con una
toalla haz una especie de tienda de campaña
en tu cabeza para que el vapor llegue
a tu rostro sin escapar, quédate
así alrededor de 15 minutos y
después moja tu cara con agua
fría par que los poros se cierren
y la limpieza sea total, inmediatamente
sentirás una relajación
y frescura en tu rostro formidable.
No olvides llevar el mismo procedimiento
en el cuello, pues es una parte que tendemos
a descuidar y es tan importante como
el cutis.